Este 7 de septiembre, se cumplen 26 años de la pérdida física de la histórica cantante Gilda, referente de la música tropical argentina. Ante su aniversario, su hijo Fabricio, quien ahora se hace llamar "Chio", por su alias artístico, la homenajeó lanzando un tema como primer single de su carrera musical.
Así está el hijo de Gilda: a 26 años del accidente que le costó la vida a la cantante, su hijo Chio le dedicó una canción
Este miércoles se cumple un nuevo aniversario del fallecimiento de Gilda, la artista más importante de la música tropical. Chio, su hijo la homenajeó así.
“Durante 26 años, lloré y hasta ignoré cada 7 de septiembre. Hoy por primera vez, lo celebro. ‘Crují' es un abrazo a mi historia, a mi mamá, a mi hermana, a mi abuela y a cada persona que enfrentó una pérdida. El dolor nunca se va, pero se puede integrar como parte de la vida y ser feliz, hoy soy muy feliz. Espero que disfruten de mi obra tanto como yo”, compartió a través de sus redes sociales.
En el tema, el joven relata cómo fue el accidente que le quitó la vida a su madre, cuando tan solo tenía 8 años de edad.
Escuchá el tema a continuación:
Fabricio, tenía solo 8 años, cuando ocurrió el trágico accidente. Pese a que no es mucho lo que se conoce hoy en día acerca de él, el joven, quien ya tiene 33 años, fue parte importante de la película que contó la vida de su madre. En 2016, Natalia Oreiro personificó a la mismísima Gilda, en un rodaje que contó cómo pasó de jardinera a abrirse un camino imborrable dentro de la música.
La vida de Gilda
Miriam Alejandra Bianchi era el nombre real de Gilda, quien tenía dos hijos y antes de ser cantante, trabajaba como maestra jardinera. Tenía una simpatía única, aunque en los tiempos últimos antes de morir estaba sufriendo mucho por el agotamiento de las giras musicales. Su magia igualmente quedará marcada por sus hits y, según sus fans, por sus milagros.
Una de las canciones más emblemáticas fue "No es mi despedida", cuya letra parece hacer mención a su muerte. "Quisiera no decir adiós. Pero debo marcharme. No llores, por favor no llores. Porque vas a matarme. No pienses que voy a dejarte. No es mi despedida", canta la mismísima Gilda en una melodía que quedó para la posteridad.