Argentina | Georgina Barbarossa |

Georgina Barbarossa relata el mal momento que sufrió con Jorge Porcel en sus inicios

La actriz Georgina Barbarossa compartió en televisión las desagradables situaciones vividas con Jorge Porcel, destacando su necesidad económica para continuar trabajando a su lado.

La actriz y conductora Georgina Barbarossa recordó las difíciles experiencias laborales que vivió junto al humorista Jorge Porcel, especialmente durante sus inicios en televisión. Barbarossa describió situaciones de acoso que la llevaron a sentirse incómoda y humillada, pero que debió tolerar debido a dificultades económicas.

La intérprete detalló que, en una ocasión, Porcel la tocó inapropiadamente, un episodio que la llevó a llorar al camarín. En ese momento, la actriz atravesaba una crisis financiera junto a su entonces marido, lo que la obligó a seguir trabajando con el capocómico.

Barbarossa relató cómo la actriz Carmen Vallejo, madre de Selva Alemann, se ofreció a acompañarla en las escenas que compartía con Porcel para brindarle apoyo. Años después, incluso embarazada y necesitada de ingresos, Barbarossa volvió a trabajar con él, definiendo esa etapa como “un pan amargo” y calificando a Porcel de “gordo baboso”.

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El acoso y la necesidad económica de Georgina Barbarossa

Georgina Barbarossa recordó que, tras el episodio de acoso, buscó apoyo en Carmen Vallejo, quien le prometió estar presente en cada sketch compartido con Jorge Porcel. Según Barbarossa, Vallejo cumplió su palabra, acompañándola y brindándole resguardo.

Posteriormente, durante un período de dificultades económicas mientras estaba embarazada de sus hijos mellizos, Juan y Tomás, Barbarossa aceptó nuevamente trabajar con Porcel. Describió esta experiencia como muy negativa y volvió a manifestar su repudio hacia el humorista, incluso expresando un fuerte deseo sobre su descanso eterno.

El legado de Porcel en la memoria

La conductora expresó que, a pesar de reconocer la cultura de Jorge Porcel, su experiencia personal estuvo marcada por el acoso. Si bien admitió que el humorista era un hombre culto y que disfrutaba de conversaciones sobre arte, señaló que sus actitudes se volvían inaceptables.

Barbarossa también mencionó que recién pudo procesar estos episodios de acoso a través de terapia, tiempo después de que los hechos ocurrieran. Relatos similares de otras mujeres que trabajaron con Porcel, como Sandra Míguez y Sandra Villarruel, reflejaron experiencias de maltrato y situaciones desagradables, coincidiendo en que el humorista tenía un comportamiento inapropiado con sus compañeras de trabajo.