La nueva entrega de la saga de las brujas Owens, titulada Hechizo de amor: La magia continúa, ha generado opiniones divididas entre la crítica especializada. A pesar del regreso de sus actrices protagónicas, Sandra Bullock y Nicole Kidman, la película es señalada por su falta de originalidad y por recurrir a recursos trillados.
Sandra Bullock regresa en Hechizo de amor 2 y la crítica destruye la secuela
La esperada secuela protagonizada por Sandra Bullock y Nicole Kidman llega a la pantalla grande pero decepciona a la crítica por su falta de originalidad.
La dirección de Susanne Bier y el guion, basado en la novela de Alice Hoffman, han sido objeto de duras críticas. Se menciona que la película cae en lugares comunes de la comedia romántica, con diálogos superficiales y una trama inverosímil que no logra convencer ni entretener al espectador.
El film retoma la historia de las hermanas Sally y Gillian Owens y la maldición ancestral que las aqueja. Tras la muerte del segundo esposo de Sally, ella decide renunciar a su magia y ocultársela a sus hijas, pero el destino las obliga a enfrentar su legado de brujas poderosas cuando una de ellas sufre un accidente.
Sandra Bullock y el regreso esperado
La presencia de Sandra Bullock y Nicole Kidman es uno de los puntos centrales de la película, quienes retoman sus roles de las hermanas Sally y Gillian Owens. Sin embargo, los críticos señalan que ni siquiera el talento de estas reconocidas actrices logra salvar la producción de caer en la mediocridad. La química entre ellas se percibe forzada, y sus personajes se ven limitados por un guion que carece de profundidad.
La película intenta explorar temas de empoderamiento femenino y aceptación del legado familiar, pero la ejecución resulta torpe y predecible. La trama da giros argumentales que se sienten poco auténticos, y la tensión central entre la fuerza femenina y la necesidad de encontrar pareja resulta inconsistente.
Nicole Kidman en un universo de magia
A pesar de ambientarse en un mundo de magia y fantasía, con referencias a la casa familiar en Salem y la aparición de nuevos personajes como Ian Wright (Lee Pace), un historiador especializado en magia, y Tom (Solly McLeod), la película no logra generar el impacto deseado con la participación de Nicole Kidman. La crítica apunta a que la ejecución es trillada y que los momentos intentan ser conmovedores pero terminan provocando vergüenza ajena.
La duración de la película, cercana a las dos horas y diez minutos, es considerada excesiva para una trama que, según los críticos, no ofrece nada nuevo ni memorable. Se menciona que incluso el humor y los guiños a la película original de 1998, que se convirtió en un clásico de culto, no logran compensar la falta de ideas frescas.