Fede Bal ha demostrado que siempre es posible recuperarse de situaciones difíciles y así lo expresó en una entrevista que le dio a Ciudad.
Bal sufrió la muerte de su padre, Santiago Bal, superó un cáncer de colon y además pasó por un episodio de terapia intensiva de su madre, la querida Carmen Barbieri.
Y ahora, cuando el presente le sonríe porque es el animador del programa de El Trece, Resto del Mundo, Fede tiene más razones para ser feliz.
"No caigo todavía que estoy conduciendo un programa tan histórico. Lleva 19 temporadas al aire, eso es muchísimo y habla de lo que a la gente le gusta. Tengo muchas ganas de conocer África, tengo ganas de conocer Indonesia, India, Australia, Hawai, cosas que me quedan pendientes de lugares que no fui", empezó contando.
"Es sin dudas el mejor trabajo del mundo. Soy fanático de los programas de viajes, he visto todos los años de Resto del Mundo. Fantaseé con algún día conocer esos lugares. Tuve la suerte de viajar bastante con mis viejos, también tuve viajes muy lindos con mis amigos. Pero que me llegue esta oportunidad es genial. Son esos trabajos de los que ni siquiera querés hablar de plata, porque si encima va a haber plata es buenísimo, pero no necesito que me paguen del todo", siguió hablando sobre esta gran experiencia que está viviendo.
Pero Fede Bal también se refirió a temas personales junto a Sofía Aldrey: "En casa no es que la mujer hace una cosa y el hombre otra. Creo que hacemos los dos todas las cosas. Recién estamos empezando a convivir, además es verdad que estoy viajando mucho", admitió sobre la convivencia.
Y en este punto llegó el momento más relevante de la entrevista porque habló sobre todo lo que le ha dejado pasar por momentos duros: "Se podría decir que después de haber sufrido mucho por la pérdida de tu papá, el cáncer que superaste, la internación de tu mamá por covid, etc, estás en un estado de felicidad plena, casi un nirvana: enamorado, con trabajo, sin polémicas, sano…", aseveró.
Para cerrar, Fede Bal habló de lo que vivió y aprendió al haber sufrido de cáncer de colon: "Mi enfermedad vino a enseñarme un montón de cosas, entender que estaba viviendo la vida al revés. Que había cosas a las que le estaba dando importancia, me preocupaba por otras que no tenía sentido. La enfermedad genera un campo visual, como cuando a los caballos le sacás las anteojeras que usan para correr", cerró.