La reconocida cantante Virginia Da Cunha, integrante del grupo Bandana, salió al cruce de las críticas y comentarios negativos que ha recibido por su relación sentimental con Samir Jaliff, un DJ y productor musical 19 años menor que ella. La artista, quien atraviesa un momento personal que decidió compartir con sus seguidores, publicó en redes sociales una serie de imágenes que recorren distintas etapas de su vida, acompañadas de reflexiones sobre la diferencia de edad y los prejuicios asociados a ciertos vínculos.
Virginia Da Cunha defiende su noviazgo con un DJ 19 años menor y afirma que la edad es una trampa
Virginia Da Cunha defendió su relación con Samir Jaliff, un DJ 19 años menor, asegurando que la edad es una trampa del sistema mental.
A sus 44 años, Da Cunha reafirmó una postura que, según sus propias palabras, mantiene desde su juventud. A través de sus historias de Instagram, la artista presentó un recorrido visual por su vida, mostrando cómo fue cambiando físicamente y reviviendo experiencias y decisiones vinculadas a sus 20, 25, 30 y 40 años. En este contexto, compartió una selfie en bikini y luego una postal junto a su pareja para ilustrar el presente de su relación.
“A mis 44 conocí a este gran hombre, eterno niño de 25 con el que hoy convivo”, escribió Da Cunha junto a una foto con Jaliff, dejando en claro que no considera la diferencia de edad un impedimento para entablar una relación. "La edad es una trampa del sistema. Lo digo desde que tengo 20 años", aseguró la cantante, quien además profundizó sobre la percepción del paso de los años. "No importa cuántos años tengas, sino lo que hagas en los años que vivís. Hay quienes involucionan y quienes evolucionan. La edad está en la mente que comanda al cuerpo", concluyó.
Virginia da cunha y su romance actual
La cantante detalló cómo transita estos años y cómo influye la edad en la perspectiva de vida. “La edad está en la mente que comanda al cuerpo. Dejemos de alimentar un sistema que nos quiere enfermos y animémonos a ser vida”, reflexionó. Da Cunha ya había hecho mención a su presente sentimental al hacer un balance de 2025, calificándolo como “un año de saltos cuánticos” y una etapa de “intenso trabajo interior, sanación de linaje, estudio y medicinas naturales” para una “total transformación”.
En diciembre, en una entrevista, la artista había contado que reside en Mendoza desde hace varios años, un cambio significativo respecto a su vida anterior de alta exposición mediática. “Van a ser seis años que Mendoza me atrapó. Quedé ahí varada en la pandemia y descubrí un estilo de vida muy superior al que llevaba antes. Me enamoré de la gente, de la energía, de la cosmovisión andina que está tan integrada a esa cultura”, relató entonces. Su llegada a la provincia estuvo marcada por una decisión que modificó su vida: viajó para visitar a un mendocino y en marzo de 2020, con el inicio del confinamiento, se encontró en un hotel de Chacras de Coria.
Nuevos proyectos junto a Bandana
“Por intuición hice ese cambio y me quedé del lado de la montaña siete meses hasta poder volver”, contó. El aislamiento, en contacto con la naturaleza, le permitió profundizar en una búsqueda personal iniciada años antes. “Es en esa quietud donde uno empieza a cuestionarse cómo vivió todos estos años, los vínculos que tuvo y hacés como una integración de los aprendizajes y las lecciones. Fueron realmente -siguen siendo- años de transformación”, afirmó. Al hacer un balance de su 2025, aseguró que conoció al “hombre más hermoso y sorprendente” y que, a pesar de las diferencias, encontraron puntos en común: “Somos dos locos que vivimos de la música y vemos el mundo de la misma manera”, expresó sobre el vínculo que construyeron.