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Virginia Da Cunha habla sobre su relación con Samir Jaliff

La cantante Virginia Da Cunha reflexiona sobre el paso del tiempo y vive un presente pleno junto a su novio, el productor musical Samir Jaliff.

La artista Virginia Da Cunha, conocida por su paso por Bandana, vive un presente pleno junto a su pareja, Samir Jaliff, DJ y productor musical. La diferencia de edad entre ambos no parece ser un impedimento para la pareja, quienes comparten su vida y su pasión por la música.

Da Cunha ha decidido romper con las convenciones sociales y reflexiona abiertamente sobre la percepción de la edad. A través de sus redes sociales, compartió una serie de imágenes de distintas etapas de su vida, acompañadas de mensajes que invitan a cuestionar los límites impuestos por el sistema.

“La edad es una trampa del sistema. Lo digo desde que tengo 20 años”, aseguró la cantante. En su mensaje, enfatizó que lo importante no es la cantidad de años vividos, sino la calidad de vida y la evolución personal, independientemente de la cifra en un documento.

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Virginia Da Cunha desafía la edad con su novio

A los 44 años, Virginia conoció a Samir, a quien describe como un “eterno niño de 25” con quien convive. La artista enfatiza que la edad está en la mente y que es fundamental “animarse a ser vida” y evolucionar, en lugar de alimentar un sistema que busca enfermar.

La pareja se tatúo el número 22, el niño eterno que vive fuera de las normas y conectado con su alma e intuición. Bajo este concepto, además, crearon un proyecto musical conjunto.

El presente musical de la ex Bandana

A comienzos de año, Virginia ya había compartido un balance de su vida, destacando no solo su regreso a los escenarios con Bandana, sino también su relación con Jaliff. Nos unen las diferencias tanto como las similitudes. Somos dos locos que vivimos de la música y vemos el mundo de la misma manera, expresó.

La cantante comparte a menudo momentos de su vida cotidiana, paseos y videos musicales junto a su novio, demostrando que la diferencia de edad no define la profundidad ni la intensidad de su vínculo, sino que es una construcción social a la que han decidido no dar lugar.