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Mario Pergolini interrumpió su programa por un insólito sonido en la tribuna

Durante la emisión de Otro día perdido, Mario Pergolini detuvo el programa al descubrir que el insólito sonido en la tribuna era un recordatorio.

Durante la emisión del programa "Otro Día Perdido", Mario Pergolini debió detener la conversación con sus invitados al percibir un sonido insistente que provenía de la tribuna. El conductor identificó rápidamente que se trataba de un dispositivo electrónico.

La situación generó desconcierto y risas en el estudio. Mientras Pergolini relataba una anécdota sobre su experiencia como vendedor, un sonido repetitivo alertó a todos. Las primeras hipótesis del conductor apuntaron a un grillo.

La reacción de una espectadora en las primeras filas lo llevó a interrogarla directamente sobre el origen del ruido. Ante la pregunta, la mujer admitió que el sonido provenía de su teléfono celular.

El insólito momento protagonizado por Mario Pergolini en vivo

La sorpresa llegó cuando, al indagar sobre el motivo de la alarma, explicó que se trataba de un recordatorio programado para ir al gym. Este detalle, sumado al horario cercano a las 22:30, provocó un intercambio humorístico entre los presentes.

La explicación sobre el recordatorio para ir al gimnasio a esa hora de la noche desconcertó al conductor, sus compañeros Rada y Evelyn Botto, y al público presente. El conductor bromeó sugiriendo que la mujer podría estar mintiendo a alguien en casa.

Un recordatorio de Otro día perdido que descolocó a todos

Rada advirtió que la situación estaba siendo transmitida en vivo para toda la audiencia. Tras desactivar la alerta, el conductor pidió un aplauso para el grillo, el apodo con el que bautizó al objeto sonoro.

El conductor detalló cómo la reacción inmediata de la mujer al escuchar el ruido le permitió ubicarla, ya que percibió culpa inmediata en su actitud. La anécdota se completó con especulaciones sobre el posible vínculo de la mujer con un joven cercano, aunque se decidió cerrar las bromas al advertir la falta de conocimiento sobre su identidad, ironizando sobre la posibilidad de que fuera una figura pública.