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Lizy Tagliani se quebró en llanto en MasterChef Celebrity por desperdiciar comida

Lizy Tagliani atravesó momentos de profunda emoción y frustración en MasterChef Celebrity al reflexionar sobre el desperdicio de alimentos.

Lizy Tagliani atravesó momentos de profunda frustración y emoción durante una gala de MasterChef Celebrity, donde enfrentó dificultades insuperables para manipular y cocinar una corvina mora, ingrediente asignado en una consigna inspirada en la prehistoria. A pesar de los contratiempos, logró presentar su plato, pero la experiencia la conmovió hasta las lágrimas al expresar su malestar por el potencial desperdicio de comida.

La conductora, que había iniciado el desafío con buen humor, vio cambiar su ánimo tras una caída sufrida durante la visita al mercado, que resultó en la asignación de un ejemplar de corvina mora de gran tamaño. La tarea de limpiar y filetear el pescado se convirtió en un obstáculo significativo, consumiendo gran parte del tiempo disponible y generando desánimo visible ante las cámaras.

La necesidad de incorporar una proteína obligatoria imposibilitó a Tagliani cambiar de ingrediente. Ante su evidente dificultad, Germán Martitegui, jurado del certamen, se acercó para ofrecerle asistencia, lo cual fue crucial para que la concursante pudiera avanzar con la preparación y cumplir con el tiempo estipulado. Finalmente, optó por presentar un guiso de corvina mora servido dentro de una vasija de calabaza cabutia ahumada.

Críticas y devolución del jurado en el certamen

La propuesta culinaria de Lizy Tagliani recibió comentarios mixtos por parte del jurado. Maru Botana reconoció la creatividad de la idea, aunque lamentó que un pescado de tal magnitud terminara desmenuzado dentro de la calabaza. “A mí me gusta la idea. Me da pena que ese pescadote quede desmenuzado en el zapallo”, señaló la jueza, destacando la rareza de encontrar piezas de ese tamaño.

Germán Martitegui, por su parte, señaló una falla técnica en uno de los componentes del plato: “El zapallo crudo no se puede servir”. A pesar de las observaciones, el jurado reconoció el esfuerzo de Tagliani por completar la consigna pese a las adversidades.

La sensibilidad de la participante frente al desperdicio

El momento más íntimo de la noche se vivió cuando Tagliani, inspirada por recuerdos de su abuela y una tía, explicó la razón de su profunda incomodidad ante la idea de desperdiciar alimentos. Con la voz quebrada, confesó: “A mí me pasa siempre que cuando veo lo que sobra, y veo que hay desperdicio, me incomoda”. Aclaró que, si bien conoce el procedimiento del programa para reutilizar los sobrantes, su reacción es una sensibilidad personal difícil de evitar.