La tensión ya empezó a sentirse en la casa más famosa del país. Con todos los participantes finalmente instalados, Gran Hermano Generación Dorada por Telefe se prepara para su primera gran prueba estratégica: la nominación inaugural, que se realizará con un mecanismo inédito que promete alterar el juego.
Gran Hermano Generación Dorada: cómo se armará la primera placa de la temporada
La estrategia arranca fuerte en Gran Hermano Generación Dorada: se revela el inédito método para armar la primera nominación.
Fue Santiago del Moro quien, sobre el cierre del segundo programa, explicó en detalle cómo será el camino hacia la primera gala de eliminación. El conductor anticipó que, debido a la cantidad de jugadores, la nominación no se realizará en vivo.
Nominación de Gran Hermano Generación Dorada: siete jugadores en placa
“Les cuento esto: mañana inauguramos placa de Generación Dorada. Ellos van a nominar, mañana se va a grabar la nominación, porque si no es imposible, son muchos”, anunció, dejando en claro que la logística obliga a modificar el formato habitual. La grabación de la votación se realizará en la jornada previa al debate, que irá pegado a MasterChef Celebrity. Sin embargo, lo más impactante no es el momento en que se vota, sino la dinámica que tendrá la placa.
Del Moro detalló que “van a ir siete mínimo a placa”, lo que ya marca una diferencia fuerte respecto a otras ediciones. La cifra elevada garantiza que desde el inicio habrá varios jugadores en riesgo. Pero el verdadero giro está en el sistema de votación. Durante las primeras 24 horas, desde el miércoles hasta el jueves, el voto del público será positivo. Es decir, la audiencia deberá votar para apoyar a su jugador favorito entre los nominados. “Las primeras 24 horas es voto positivo. Los que más votos tengan el jueves bajan de placa”, explicó.
Luego, sin previo aviso para los participantes, el juego cambiará radicalmente. La placa se volverá negativa y quienes no hayan sido salvados pasarán automáticamente a una instancia tradicional de eliminación, donde el público votará en contra. Los jugadores no sabrán nada: mientras afuera el tablero se reconfigura, dentro de la casa la estrategia seguirá a ciegas.