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Murió Griselda Gambaro, figura clave del teatro argentino

La dramaturga Griselda Gambaro, figura clave del teatro argentino, falleció a los 98 años dejando un legado imborrable de experimentación y crítica social.

La comunidad teatral argentina lamenta el fallecimiento de Griselda Gambaro, una de las dramaturgas más influyentes y necesarias de la escena nacional. A sus 98 años, Gambaro deja un legado imborrable, marcado por su voz femenina pionera y una profunda conexión con el universo sociopolítico en el que vivió.

Desde su impactante debut en 1965 con “El desatino”, obra que causó un sismo entre los dramaturgos de la época, Gambaro se destacó por renovar los códigos estéticos de la representación escénica. Su producción, que abarcó más de seis décadas, exploró la violencia, las relaciones de poder y los conflictos sociales y políticos. Nacida en el barrio de La Boca en 1928, la autora cursó estudios primarios y secundarios en Buenos Aires. Su interés por la lectura la llevó tempranamente a la escritura. Tras trabajar en la biblioteca socialista Sociedad Luz, debutó en el teatro con una obra que generó polémica y la ubicó en el centro de un debate que, según sus propias palabras, mostró “dónde estaba parado cada uno”.

Griselda Gambaro, una voz imprescindible en la dramaturgia nacional

La obra de Griselda Gambaro significó un vuelco fundamental en la historia del teatro argentino, introduciéndolo en la contemporaneidad y la universalidad. Su escritura, reconocida por su fusión original de vanguardias como el absurdo y la crueldad, expuso los desgarramientos profundos de la sociedad, las raíces míticas de sus desajustes y los estigmas ancestrales.

Durante la última dictadura militar, Gambaro debió exiliarse en Barcelona junto a su esposo, el artista plástico Juan Carlos Distéfano. Su novela “Ganarse la muerte” fue prohibida por el gobierno de facto. A su retorno a Argentina a principios de los 80, participó activamente en el ciclo Teatro Abierto, un movimiento cultural surgido como respuesta a la censura y represión.

El legado de una referente cultural indiscutida

A lo largo de su prolífica carrera, Griselda Gambaro estrenó numerosas obras emblemáticas como “Las paredes”, “Los siameses”, “El campo”, “Nada que ver”, “Decir sí”, “La malasangre” y “Antígona furiosa”, entre muchas otras. Además, se dedicó a la narrativa y realizó relecturas de clásicos universales como Shakespeare, Chéjov e Ibsen.

La autora recibió incontables distinciones, incluyendo el Premio Municipal, varios reconocimientos de Argentores, el Premio Nacional de Teatro, el María Guerrero y los premios Konex. Fue la primera escritora en inaugurar la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires en 2005 y pronunció el discurso inaugural de la Feria del Libro de Fráncfort en 2010 en representación de los escritores argentinos. Su última obra estrenada fue “El don” en 2015.

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