El creador de The Ramones, Johnny Ramone falleció en el 2004 . Tenía 55 años luego de una larga lucha con un cáncer de próstata que acabó con su vida.
Una juventud conflictiva
Sin filtros y mostrando su rebeldía contra el mundo, el musico reveló que odiaba a los hippies: "Nunca me gustó toda esa mierda de la paz y el amor". Pero su enojo hacia el mundo lo llevó a participar de varias peleas y enfrentamientos físicos. También consumía alcohol y drogas diariamente hasta incluso aspirar pegamento.
Tuvo un costado criminal, en el que terminó siendo capturado por la policía múltiples veces. Con 20 años, tampoco se llevaba bien con su familia: su madre le descubrió heroína en los bolsillos y estaba peleado con su padre.
En su autobiografía, describió el momento en el que decidió dejar atrás los conflictos: "Iba caminando hacia la esquina de la 99 con la avenida 66 de Forest Hills, no lejos de casa, y oí una voz. No sé quién era, Dios quizá, pero era algo que no había oído nunca antes y que me dijo: '¿Qué estás haciendo de tu vida? ¿Acaso estás aquí para esto?'. Fue un despertar espiritual y lo dejé todo inmediatamente: un corte que lo aclaró todo. Volví a casa y dejé las drogas, el alcohol, todo lo malo".
Johnny Ramone en el mundo de la música
Previamente a The Ramones, el cantante formó parte de una banda ‘Tangerine Puppets’ con Tommy Ramone y Dee Dee Ramone. Sin embargo, su experiencia no fue buena dado que había conflictos con el vocalista por no coincidir con su ideología.
"Yo era el matón del barrio. Una vez, antes de que formáramos el grupo, le pegué incluso a Joey, nuestro vocalista, allá en nuestro barrio. Yo tenía 21 años y él 19; habíamos quedado para ir al cine, pero como llegó tarde le metí un buen puñetazo, y es que no tenía ninguna excusa para llegar tarde", reveló el músico. En el año 2001, Joey falleció y Johnny no pudo superar su muerte dado al sentimiento de culpa.
La experiencia con The Ramones
Llevando su personalidad extrema a todas partes. Cada presentación de Los Ramones era única. Según recordó el mismo Johnny, llegó a pedir a un policía que rociara al público con un gas lacrimógeno. "Fue tremendo, una maravilla, como si hubiera caído una bomba: las cervezas volaban y todo el mundo corría con la cabeza empapada. Eso era una actuación de los Ramones".
Finalmente, el cantante falleció a los 55 años tras luchas cinco años con un cáncer de próstata.