Susana Giménez intentó explicar ayer por la tarde durante una entrevista con TN por qué había decidido irse a Uruguay, a pesar de la cuarentena que rige en la Argentina desde el 20 de marzo. Sin embargo, en esa versión faltó un argumento fiscal, AFIP que para la conductora televisiva podría ser mucho más importante.
El motivo secreto por el que Susana Giménez habría viajado a Uruguay
Susana Giménez aseguró que pidió permiso y debió completar una serie de engorrosos trámites ante el Consulado, que luego fueron enviados a la Cancillería.
Susana Giménez aseguró ayer que pidió permiso y debió completar una serie de engorrosos trámites ante el Consulado, que luego fueron enviados a la Cancillería, que finalmente aceptó su viaje. “Si no, no te dejan entrar. Llené más papeles que si hubiera ido a Rusia durante el comunismo, ahora tengo que estar 14 días sin salir de casa”, indicó.
Lo cierto es que Susana Giménez es residente uruguaya porque tiene varias propiedades. Pero además, la conductora televisiva tiene la residencia fiscal en el país vecino: es decir, paga impuestos por sus bienes allí. En esa residencia podría estar la clave de su viaje al país vecino en plena cuarentena, debido a que una resolución de la AFIP (la 4236) establece que si una persona pasa más de 90 días consecutivos en el país debe volver a pagar impuestos en la Argentina.
El dato es aún más llamativo si se tiene en cuenta la ley uruguaya, que indica que para no perder la residencia fiscal de ese país se deben pasar al menos 183 días en el país.
Una de las alternativas es que Susana Giménez hubiera querido evitar perder la residencia fiscal en Uruguay, tal como recordó este miércoles el periodista económico Jairo Straccia en Radio Con Vos. Un cálculo a ojo permite indicar que la conductora lleva más de 70 días en el país, por lo que se acerca al límite de 90 días consecutivos que expresa la resolución de la AFIP. Además, debe cumplir con los 183 días en Uruguay, y en lo que va del año ya pasó varios meses en la Argentina y un considerable período, durante el verano, en los Estados Unidos, a donde festejó su cumpleaños e incluso se encontró con Bill y Hillary Clinton.