La reconocida actriz Soledad Silveyra abrió las puertas de su departamento en Barrio Norte, Buenos Aires, revelando un espacio que fusiona la elegancia de los muebles clásicos con el calor de los detalles personales y la luz natural. El hogar de la artista se distingue por la convivencia de piezas antiguas, obras de arte que acompañan su extensa trayectoria y elementos cotidianos.
Soledad Silveyra mostró cómo es su departamento en Barrio Norte: sillones azules, pisos de parquet y cocina campestre
La reconocida actriz Soledad Silveyra abrió las puertas de su departamento en Barrio Norte, revelando un espacio que combina muebles clásicos, obras de arte y detalles personales.
Esta combinación arquitectónica crea ambientes con identidad propia y una atmósfera acogedora. Los tonos azules, la madera y la disposición de los objetos reflejan la personalidad de la actriz, quien prioriza la comodidad sin sacrificar la sofisticación en cada rincón de su casa.
Los secretos del hogar de Soledad Silveyra
El living se destaca por sus sillones tapizados en azulados, que aportan color y contrastan con la calidez del piso de parquet y los muebles de estilo clásico. La disposición del mobiliario fomenta la conversación y el disfrute de momentos de tranquilidad.
Una mesa ratona complementa la escena con velas, copas y otros objetos decorativos, que suman un toque elegante sin sobrecargar el ambiente. La combinación de texturas y colores sobrios logra un espacio con carácter, donde las piezas se eligen por su valor estético y afectivo.
Cómo es por dentro un departamento en Barrio Norte
Las paredes del departamento funcionan como una galería personal, exhibiendo cuadros y obras que narran la historia artística de Soledad Silveyra. Estos elementos, integrados con marcos clásicos, aportan un sello distintivo al conjunto.
Se suman a la decoración muebles restaurados y objetos antiguos, que conviven armónicamente con elementos de uso cotidiano. Esta mezcla de estilos evita la rigidez y confiere al departamento una identidad única, construida a partir de la selección de piezas con significado.
La cocina presenta una estética diferente, con muebles blancos y tiradores metálicos, combinados con cerámica artesanal y detalles florales que aportan color. Los tonos claros contribuyen a la luminosidad del espacio, mientras que los accesorios suman un aire campestre.
Un amplio ventanal, cubierto por cortinas claras que suavizan la entrada de luz, conecta el interior con el balcón. Este rincón exterior, con su verde característico, invita a la lectura, a tomar mate o simplemente a disfrutar de una pausa en el día, cerrando así un recorrido por un hogar que prioriza la comodidad y el reflejo de la vida de su dueña.