La séptima edición del Festival Bandera se consolidó una vez más como una cita imperdible en la agenda musical argentina, congregando a más de 20.000 personas en el Parque Estación Central Córdoba de Rosario. A pesar de las inclemencias climáticas, la jornada transcurrió entre un despliegue de rock, pop, indie y música urbana, demostrando la fuerte conexión entre los artistas y una audiencia entregada. El evento se extendió a lo largo de todo el día, con cuatro escenarios que ofrecieron una programación diversa y abarcando distintas generaciones.
Familias, parejas y grupos de amigos se hicieron presentes desde temprano, creando un ambiente de celebración colectiva que persistió incluso ante la llegada de la lluvia y el descenso de la temperatura. La propuesta musical, que incluyó desde referentes históricos hasta nuevas voces de la escena nacional, se vio enriquecida por momentos de fuerte carga simbólica. Actuaciones como la de Aterciopelados, con su homenaje a Soda Stereo, o la imagen de Lionel Messi proyectada durante el set de El Mató a un Policía Motorizado, resonaron en un público que vivió el festival como una experiencia compartida.
El paso de Dillom y las postales de la provocación política
Uno de los momentos más comentados de la jornada lo protagonizó Dillom, quien aprovechó su presentación para dialogar con la actualidad del país. Con una estética provocadora y un discurso desafiante, el músico hizo alusiones a la situación económica y al clima político, mientras desde el público emergían cánticos como "el que no salta, votó a Milei".
Las expresiones políticas y sociales se entrelazaron con la música, demostrando el rol de los festivales como espacios para el debate y la manifestación de descontento. La energía del público se mantuvo alta, coreando temas y participando activamente, incluso cuando la lluvia se hizo presente.
Homenajes y diversidad de géneros bajo el agua
Aterciopelados aportó un cruce de rock y sonidos latinoamericanos, interpretando "En la ciudad de la furia" en homenaje a Soda Stereo. Paralelamente, El Mató a un Policía Motorizado apeló a la memoria colectiva con la imagen de Lionel Messi llorando tras la final del Mundial de Qatar 2022 durante la ejecución de "El tesoro", combinando melancolía y pasión argentina.
La diversidad de estilos continuó con propuestas como la de Zoe Gotusso, Marilina Bertoldi, Guasones, YSY A, Peces Raros, Javiera Mena, Bándalos Chinos y El Zar, quienes recorrieron el pop, el rock, la música urbana y la electrónica. Las Pastillas del Abuelo también sumaron su repertorio, consolidando la estrategia del festival de convivir artistas de distintas trayectorias.
Cuando la temperatura descendió y las primeras gotas de lluvia comenzaron a caer, la atmósfera del festival no se resintió. Facundo Castaño Montoya, vocalista de El Zar, desafió al clima desde el escenario con la frase "Lluvia, no te tenemos miedo", anticipando la fusión de agua y música que caracterizó el final de la jornada.
La Vela Puerca tuvo a su cargo el cierre, en una noche donde paraguas, camperas y banderas flameaban al compás de las canciones. El Festival Bandera demostró una vez más su poder de convocatoria, con una propuesta que logró mantener unida a miles de personas durante más de diez horas, convirtiendo el encuentro en algo más que una sucesión de recitales.