A sus 65 años, el actor Gabriel Corrado ha incorporado hábitos alimenticios y de ejercicio que priorizan su bienestar y energía. Sus mañanas comienzan con una rutina clara que busca optimizar su rendimiento físico y mental.
Entre los cambios más significativos, Corrado decidió eliminar las harinas y el gluten de su dieta, una medida que tomó luego de sentir hinchazón y tras notar que le costaba bajar dos kilos. Esta decisión, además, modificó su cuerpo y la forma en que se sentía tras ingerir ciertos alimentos.
La rutina matutina del actor inicia con dos vasos de agua tibia, para luego salir a caminar o trotar, actividad que prefiere por sobre la monotonía del gimnasio. En estas salidas, complementa con ejercicios de fuerza como abdominales y dominadas, una disciplina que ha practicado progresivamente hasta aumentar significativamente su capacidad.
Una dieta enfocada y cenas tempranas
Al regresar a casa, su desayuno consiste en dos huevos, media palta, un pepinillo y una cucharada de aceite de oliva. Corrado evita las facturas y el pan por la mañana, optando por estos ingredientes que considera más beneficiosos para su organismo. Respecto al almuerzo, a menudo opta por saltarlo, y cerca de las 17 horas consume un té verde con frutos secos o un dátil.
Su cena, en tanto, se realiza alrededor de las 20 horas, donde prioriza la ingesta de carne o pescado para asegurar un aporte proteico adecuado. Esta organización de comidas busca mantener un equilibrio, con un desayuno sustancioso, una merienda liviana y una cena temprana, complementando así su estilo de vida activo.
Cambios para un mejor descanso
Además de su alimentación y entrenamiento, Corrado ha implementado modificaciones para mejorar su calidad de sueño. Reveló que antes experimentaba dificultades para conciliar el sueño y necesitaba recurrir a alguna ayuda, pero ahora ha dejado esos hábitos y consume magnesio para facilitar el descanso. Estos ajustes en su rutina diaria buscan consolidar su bienestar general a sus 65 años.