El Movistar Arena fue testigo del esperado regreso de Zayn Malik a la Argentina, donde brindó su primer concierto como solista luego de doce años de ausencia. El público, mayoritariamente joven y ferviente, colmó las instalaciones para reencontrarse con el artista, quien ofreció un repertorio que abarcó sus distintas etapas musicales.
Zayn Malik enloquece a Buenos Aires tras doce años de ausencia
El artista británico Zayn Malik brindó un inolvidable y emotivo concierto en el Movistar Arena, marcando su esperado regreso a Buenos Aires tras doce años.
Desde antes de su aparición, la energía se palpaba en el aire con cánticos y demostraciones de ansiedad. La espera culminó pasadas las 21.30 con la proyección de un video introductorio y el inicio de "Nusrat", tema que abre su último álbum "Konnakol". Malik saludó a sus fans argentinos con emoción, reconociendo el largo tiempo transcurrido desde su última visita en 2014 con One Direction.
A lo largo del espectáculo, el cantante británico demostró su evolución artística, combinando el pop y R&B característicos de su carrera con influencias de sus raíces pakistaníes. La puesta en escena fue sobria, centrando el protagonismo en su voz y en la conexión con el público, quienes respondieron con gritos, lágrimas y ovaciones cada canción interpretada.
Zayn Malik recorre su camino solista
La selección de temas incluyó éxitos de su primer álbum solista "Mind of Mine", como "She" y "Pillowtalk", esta última desatando un fervor especial entre los asistentes, quienes la cantaron a todo pulmón. También sonaron "Met Tonight", "Birds on a Cloud", "What I Am", "Alienated" y "Dreamin", demostrando la versatilidad y el estilo introspectivo que define su propuesta individual.
La banda, integrada completamente por mujeres, acompañó a Malik de manera impecable, realzando su caudal vocal y los momentos más delicados de las canciones. El artista no dudó en destacar el talento de sus músicas, pidiendo una ovación para ellas del público presente.
Un show cargado de emotividad y conexión
El concierto continuó con un recorrido por distintas etapas de su discografía, incluyendo "Concrete Kisses", "Gates of Hell", "Borderz", "Lied To" y "Used to the Blues", otra pieza de "Konnakol". Momentos instrumentales, como un solo de batería, sirvieron de interludio para renovar la energía del show.
Canciones como "It's You", que Malik confesó ser una de sus favoritas para interpretar en vivo, generaron momentos de profunda conexión, con el público guardando silencio para apreciar su voz. "Scripted", "Sweat" y la esperada "Die For Me" cerraron la lista de temas, mientras los fanáticos alzaban carteles con la frase "We would die for you", en referencia a la canción y al cariño mutuo.