Nahuel Pennisi sorprendió al jurado del programa “Es mi sueño” al revelar detalles sobre su infancia, donde convivió con cinco amigos imaginarios. El músico contó que estas figuras, a las que llegó a darles nombres propios, lo acompañaron durante varios años y le brindaron una particular guía en su niñez.
Nahuel Pennisi sorprendió al jurado con cinco amigos imaginarios y un nombre revelador
Nahuel Pennisi sorprendió en "Es mi sueño" al confesar que tuvo cinco amigos imaginarios en su niñez, a los que llegó a nombrar y que lo guiaron en sus primeros años de vida.
El cantante relató que estos amigos, llamados Barató, Alelush, Azul, Pelotín y Plecá, surgieron de manera espontánea. Pennisi explicó que, si bien no mantenía diálogos explícitos con ellos, sentía una indicación silenciosa que lo orientaba en sus acciones. Esta presencia invisible le brindaba tranquilidad, especialmente cuando exploraba lugares en soledad, y consideraba que debían mantener su existencia en secreto. Pennisi recordó que estas figuras lo acompañaron desde los dos hasta los nueve años, marcando un periodo significativo en su desarrollo personal.
Los compañeros invisibles de Nahuel Pennisi
El artista también compartió que esta experiencia con sus amigos imaginarios tuvo un matiz casi espiritual. Según sus palabras, estos seres de luz lo guiaban y animaban a tomar riesgos, enseñándole a confiar en sí mismo. Pennisi mencionó que, una vez que sintió que estaba preparado para afrontar la vida de manera autónoma, estos amigos se despidieron. El músico incluso reveló que, tiempo después de que desaparecieran, una amiga de su madre le mostró la foto de una niña fallecida en 1992 cuyo nombre era Barató, coincidiendo con el primer guía imaginario que soñó.
La revelación que sorprendió en "Es mi sueño"
Estas declaraciones surgieron en el marco de su participación en el ciclo televisivo, donde Pennisi no solo compartió aspectos íntimos de su vida sino que también deslumbró con su talento. Si bien en otras ocasiones ya había mencionado la existencia de estos compañeros invisibles, la profundidad de la revelación y los nombres específicos generaron un particular asombro entre los presentes.