El actor y cantante Mariano Martínez lo dijo: no se hace problema por las críticas que recibe tras haber lanzado su carrera musical. Su primer corto fue la reinterpretación de la histórica canción Crimen, de Gustavo Cerati, y los fans del ex Soda Stéreo (o trolls haters que persiguen a Mariano Martínez hasta el hartazgo) fueron los encargados de defenestrarlo.
Mariano Martínez: "Estoy en una búsqueda introspectiva"
El cantante se sinceró con Jey Mammón y se mostró muy tranquilo a pesar de las críticas. Cómo hace para moderarse ante los agravios Mariano Martínez.
Luego llegó el turno de Cuando Calienta el Sol en pleno auge de la segunda temporada de "Luis Miguel, la serie" y también le saltaron a la yugular. No hubo piedad tampoco para "Procuro olvidarte". En todas las ocasiones, Mariano Martínez fue golpeado con memes, bullying y mensajes de burla que hasta el propio Martín Cirio (alias "La Faraona") se encargó de reírse en público. Esa actitud no fue bien vista por muchas celebridades (como fue el caso de El Dipy o Sol Pérez, quienes lo apoyaron sin dudarlo y dijeron que estaba muy bien que hiciera lo que quisiera con su carrera artística). Y ahí empezó a balancearse el barco entre apoyos y discrepancias con el Rey Sol Marquesi.
En la última emisión de Los Mammones, Jey Mammón se animó a preguntarte qué le pasaba cuando escuchaba todas estas críticas. Y muy contundente, Mariano Martínez respondió: "A mí sinceramente, gracias a Dios, no me jode el prejuicio. No me mueve", mostrandose sereno ante esta pregunta, tan esperada por muchos.
Además, Mariano Martínez le confesó a Jey Mammón su parecer con respecto a estos ataques: "Realmente, a lo largo del tiempo y gracias a la búsqueda introspectiva que estoy haciendo, que me parece que es necesaria en todos, yo me muevo por lo que siento, con mucho respeto, con mucho amor y no me guío por los halagos ni por las críticas". De esta manera, mostró que claramente los comentarios negativos no son un tema para él, llevando calma a sus fans que lo defienden a capa y espada. ¡Vamos, Mariano!