Antonio Ríos estuvo como invitado en Los Mammones, el night show de Jey Mammon en América TV y ahí habló a corazón abierto de una de las etapas más importantes de su vida: la niñez.
Antonio Ríos recordó su dura infancia: "He llegado a lustrar zapatos"
Invitado a "Los Mammones", Antonio Ríos recordó que cuando tenía apenas siete años tuvo que trabajar lustrando zapatos.
Luego de que Jey Mammon sacara a relucir su humilde origen, Antonio Ríos se animó a contar cuál fue su primer trabajo y cómo teniendo solo siete años tuvo que ayudar a sus padres a conseguir dinero.
"Este tipo que vemos hoy, con todos esos anillos, talentoso… cuando eras niño tuviste una infancia muy difícil", expresó Jey Mammon. Enunciado que motivó al intérprete de género tropical a contar su historia.
"He llegado a lustrar zapatos. Nosotros llegamos muy chiquitos acá a Buenos Aires. Yo tenía 7 años, el otro 8, el mayor unos 10. Mis viejos vinieron porque los rajaron del laburo allá (en la provincia de Chaco) pero no teníamos casa acá, y nos trajeron igual. Hacía changas y ganaba poquito. Entonces fabricó dos cajones y nos dijo ‘muchachos tienen que ayudarme'", se sinceró el Maestro en Los mammones.
Hablando de su niñez, Antonio Ríos también contó que además de su amor por la música, cuando era un chico soñaba con ser futbolista.
"De chiquito me gustaba mucho jugar a la pelota. Estaba a punto de jugar al fútbol profesionalmente pero al mismo tiempo también venía haciendo música", admitió el maestro en su charla con Jey Mammon.
Antonio Ríos nunca ha tenido inconveniente en contar su historia de vida y sus humildes orígenes. En una entrevista que ofreció a Teleshow hace un tiempo, el intérprete de Nunca me faltes contó cómo fue crecer con solo un padre. "Mi familia era muy humilde. Hemos pasado bastantes cosas tristes cuando éramos chiquitos. Mi viejo estaba solo y nosotros éramos cinco. Él trabajaba y mi hermana mayor también, en una casa de familia. En mi casa pasábamos mucho frío”, recordó el ahora famoso cantante.
Para después relatar cómo se sintió su papá cuando lo vio triunfar: “Estaba orgulloso. Lloraba y me decía algo muy bueno que siempre lo recuerdo: ‘Ahora que sos famoso no te olvides nunca que la plata va en el bolsillo. No cambies nunca el corazón. Sé siempre igual’”.