El escritor francés Emmanuel Carrère, reconocido por su obra que indaga en vidas ajenas y tragedias personales, compartió escenario con la periodista y escritora argentina Leila Guerriero ante una audiencia de más de 800 personas en la Facultad de Derecho de la UBA. El encuentro, parte del Festival Internacional de Literatura (Filba), se convirtió en uno de los momentos más esperados del evento.
Emmanuel Carrère y Leila Guerriero deslumbran en el Filba ante 800 personas en la UBA
El escritor francés Emmanuel Carrère y la periodista Leila Guerriero deslumbraron a más de 800 personas en la Facultad de Derecho durante el Filba.
Carrère, autor de títulos como “El adversario”, “Limónov” y “Koljós”, dialogó con Guerriero sobre su trayectoria, sus obsesiones temáticas y su particular método de escritura, marcado por una desconfianza hacia sus propias opiniones y una inclinación por los hechos concretos.
El escritor abordó sus experiencias vitales, incluyendo períodos de depresión y bloqueos creativos, y cómo estos se plasmaron en obras como “Una novela rusa”, donde exploró la compleja historia de su abuelo materno. Guerriero, con su agudeza característica, guió la conversación a través de los desafíos y las profundidades de la obra de Carrère.
El oficio de indagar en la vida de los otros
Durante el diálogo, Carrère explicó su inclinación por los reportajes y la observación de los hechos por sobre el análisis o la emisión de opiniones. “Desconfío de mis ideas”, afirmó, desatacando que prefiere enfocarse en “ver los hechos concretos” de las personas. Esta postura se refleja en libros como “El adversario”, donde reconstruye la historia de Jean-Claude Romand, un hombre que asesinó a su familia tras años de mentiras.
El escritor confesó que la carta que le envió a Romand en prisión, pidiéndole encuentros para contar su historia, le costó muchísimo. Carrère reconoció que su enfoque en “lo que te pasó” en lugar de “lo que has hecho” podría interpretarse como complacencia, aunque argumentó que buscaba comprender las fuerzas que llevan a una persona a actuar de determinada manera. “Veía su historia como una tragedia que le había ocurrido, de la que se suponía que él también era víctima”, explicó sobre la ambigüedad presente en la redacción del libro.
Entender, ¿es perdonar? La postura ante el horror
Frente a la pregunta sobre el vínculo entre su obra y el horror, y si su escritura buscaba afrontar, escuchar o mantener distancia, Carrère respondió tajantemente. “Intentar comprender es nuestro trabajo como escritores. No estoy en absoluto de acuerdo con la idea de que intentar entender sea el primer paso para disculpar”, afirmó. Citó como ejemplo los juicios por los atentados terroristas que cubrió y que aparecen en su libro “V13”, considerándolos ejemplares porque, a diferencia de lo habitual, el interés del público se volcó sobre las víctimas y los sobrevivientes, y no sobre los criminales en el banquillo.
El escritor también se refirió a “Una novela rusa”, donde abordó la desaparición de su abuelo materno, acusado de colaborar con los nazis. Carrère relató cómo esta historia, silenciada por su familia, le generó tensiones con su madre, pero afirmó que escribir sobre ella lo ayudó a salir de una profunda depresión. “Me salvó la vida”, confesó, aunque reconoció haber maltratado a su madre y pareja de entonces en el relato.
Al ser consultado sobre si pensaba dejar de escribir, Carrère respondió con un rotundo “no”. “No sé qué otra cosa podría hacer, me encanta escribir. ¿Por qué me privaría de lo que me hace feliz? La escritura es mi instrumento de conocimiento, mi acceso a lo real”, concluyó, ante la ovación del público presente.