El ex director ejecutivo de Google, Eric Schmidt, señaló que “ no hay dudas” sobre las prácticas “no aceptables” de Huawei respecto al manejo de los datos de los usuarios que hace la empresa tecnológica china que responde al régimen de Beijing. “No hay duda de que Huawei se ha involucrado en algunas prácticas que no son aceptables en seguridad nacional”, dijo el ex CEO de la compañía norteamericana.
“No hay duda de que la información de los enrutadores de Huawei finalmente terminó en manos que parecerían ser el estado. Estamos seguros de que sucedió”, señaló el ex alto ejecutivo según un comunicado. Las declaraciones de Schmidt llegan en un momento en que Huawei está en el ojo de la tormenta por sus vínculos con el Partido Comunista Chino (PCC) cuyo control está representado en su directorio, como en el de cualquier empresa de fondos chinos.
En las últimas semanas el Reino Unido avisó que pondría en estudio la adopción de la red 5G que propone la compañía paraestatal china. Lo mismo están evaluando democracias occidentales que no quieren ver comprometidas sus comunicaciones que podrían quedar en manos de Beijing. La normativa china obliga a las empresas multinacionales a tener un representante del estado en los directorios y tener acceso a la información que considere de interés para el país. Huawei, pese a insistir en que no es una empresa estatal, no explica cómo haría para evitar esta obligación legal a la que está sometida. Sus vínculos con el régimen y la defensa estratégica que Xi Jinping hace de la firma tampoco sirven para despejar esas dudas.
A principios de mes, los operadores de telecomunicaciones canadienses Bell y Telus anunciaron que dejarán de usar equipos Huawei en sus respectivas redes 5G. A su vez, indicaron que firmaron acuerdos con los rivales del gigante chino. La decisión tiene lugar en medio del deterioro de las relaciones entre ambos países. Es consecuencia sobre todo del arresto en el país de Meng Wanzhou, la ejecutiva de la compañía de telecomunicaciones china asociada al Partido Comunista que permanece en prisión domiciliaria desde diciembre de 2018 a pedido de Estados Unidos, que la acusa de fraude bancario.
Huawei es el mayor proveedor del mundo de equipos empleados por empresas telefónicas y de internet, pero desde hace mucho tiempo ha sido visto como un frente de espionaje del ejército y los servicios de seguridad chinos.