Las estrellas no se apagan, dice la canción, y son el éxito de ficción nacional, por ahora muy por encima de su competencia directa, Fanny la fan, que arrancó sin hacerles sombra. Ahí están ellas, bellas, espléndidas y siempre perfectas. La pregunta que surge es -más allá de tratarse de una ficción que no pretende "reflejar" nada ni tener una concientización social- ¿a quiénes representan estas chicas? ¿Son un ejemplo de quiénes? ¿Buscan la identificación de alguien; o mejor dicho, alguien puede verse reflejado en ellas?
Las estrellas iluminan la noche pero ¿a quiénes representan estas chicas?
Solo un detalle -para la mayoría sin importancia- de cuándo se habla de los mensajes de la tele y a quiénes están dedicados.
"Sex and the city" fue un éxito descomunal y nunca nadie pensó que esas amigas que vivían de shopping representasen a alguien, y no por eso nadie se hacía ningún escombro. Por eso, dicho esto, aclarado que no tienen por qué representar a alguien, nos permitimos hilar un poco más fino.
Celeste Cid, Marcela Kloosterboer , Violeta Urtizberea, Justina Bustos y Natalie Perez no pueden ser más lindas, estar siempre más perfectas, flacas, peinadas, maquilladas, lookeadas, conflictuadas por cuestiones que jamás serán como las que probablemente preocupen a las chicas que las ven por la tele.
Después de ver Las estrellas, ¿estarán más lejos o más cerca de suceder los conflictos por peso, estética, alimentación, autoestima, ansiedad y cuestiones afectivas de las chicas que las ven?
Las estrellas resulta una versión light y de una generación menos de "Guapas", que sin embargo guardaba un poco más de realismo entre los casos que contaba de mujeres que estaban mas "de vuelta" y se permitían borracheras, frustraciones y conflictos no tan tilingos.
Aquí ellas tienen como gran desafío ver si se enamoran de Lamothe, Luciano Castro o Manguera Valenzuela, y mantenerse unidas para cobrar una herencia en un hotel muy Palermo Hollywood -la locación queda justamente ahí- y convivir en la mayor armonía posible. Si, claro, es ficción. Bien realizada y muy bien actuada, con actrices -especialmente Cid- dueñas de un carisma sin igual.
Claro que las que quieren ser como ellas -salvo las que viven en Barrio Parque- tienen algunas complicaciones más, a veces no hacen tiempo de peinarse tan perfectas para ir a trabajar, escaparle a los dulces o soportar amores imposibles. Que si para algo está la tele, la que aún resiste a Netflix, es para permitirse soñar....