La Miss Universo de Chile, Cecilia Bolocco se refirió a la enfermedad de su hijo Máximo, fruto de su relación con Carlos Menem. El adolescente de 17 años transitó un cáncer en el sistema nervioso central que casi le cuesta la vida. La modelo contó que cuando se lo diagnosticaron solo le dieron dos años de vida. Gracias a un tratamiento de avanzada en Estados Unidos, pudo sobrevivir sin secuelas, y ahora la empresaria quiere ayudar a niños y niñas de latinoamérica para que puedan tener el mismo acceso que su hijo a la cura contra esa tremenda enfermedad.
Cecilia Bolocco contó que a su hijo Máximo le habían dado dos años de vida
La ex mujer de Carlos Menem, Cecilia Bolocco contó detalles de la tremenda lucha que dio junto a su hijo Máximo contra el cáncer.
“A pesar del dolor, las angustias y las grandes pruebas que llegan en la vida, uno tiene que encontrar un espacio para sonreír. Uno no puede enfrentarse a esas pruebas acabado, desolado…”, comenzó diciendo Cecilia Bolocco en una entrevista, y agregó: “Atravesamos una enfermedad tan catastrófica, con un diagnóstico tan espeluznante –me dijeron que le quedaban dos años de vida– y, aun así, nosotros encontramos nuestros momentos para sonreír”, aseguró.
“Cuando te dan el diagnóstico de tu hijo, el corazón parece que va a estallarte porque es todo tan delicado, todo muy espantoso”, aseguró Cecilia Bolocco al recordar el momento en que se enteró que su heredero padecía cáncer en el sistema nervioso central, en 2018.
“Cuando te dan el diagnóstico de tu hijo, el corazón parece que va a estallarte porque es todo tan delicado, todo muy espantoso”, aseguró Cecilia al recordar el momento en que se enteró que su heredero padecía cáncer en el sistema nervioso central, en 2018.
Para finalizar, la ex Miss Universo contó que es directora de la Fundación CARE y la Fundación Nuestros Hijos y está trabajando para poder brindar tratamientos de avanzada a niños y niñas de todo Latinoamérica. “Esto es la razón de mi vida en este momento, donde va toda mi energía. Después de la experiencia que viví con Máximo –que nos costó mucho llegar al lugar indicado y que pudiera acceder al tratamiento necesario aun teniendo los recursos–, cuando regresamos a Chile, volví con una gratitud tan grande que me dije: ‘Tengo que trabajar para que todos los niños chilenos y, por qué no todos los de América Latina, puedan acceder al mejor tratamiento y a la mejor tecnología. No puede ser que los niños que tengan cáncer en el sistema nervioso central, como tuvo mi hijo, corran con el riesgo de quedar con tremendas secuelas.”
“Esa tecnología existe y hay que traerla (…)’. Ahora estamos a punto de firmar muchos acuerdos, entre ellos con el Ministerio de Salud, para que Chile sea el primer país sudamericano donde podamos contar con el tratamiento de protones. Estoy tan feliz, le ha dado un nuevo sentido a mi vida. Esta enfermedad que atacó a mi hijo y que nos puso frente a un abismo terminó siendo una gran bendición porque me puse a trabajar para que los padres tengan la tranquilidad de que están en el camino correcto y que sus hijos se pueden tratar con la mejor tecnología y los mejores protocolos”, cerró Cecilia Bolocco.