Una de las concursantes con mayores expectativas de ganar el concurso Bake Off, el gran pastelero, Samantha, no aguantó la presión que le generaron dos retos, estalló en llanto y rogó por su salida del programa. ¡Me quiero ir!, dijo la joven al tener severas dificultades para completar dos de las pruebas.
Samantha habría llegado a la semifinal de Bake Off, el gran pastelero, con muy buenas expectativas y siendo una de las favoritas para ganar el concurso. Sin embargo, tuvo que ser contenida por Paula Chávez en medio de la realización del segundo y tercer reto, etapas en las que la concursante al parecer se dio cuenta de sus limitaciones y la impotencia pudo más que la necesidad de mantener el control.
El primer traspiés llegó durante el reto "petit gateau". La concursante no pudo lidiar con varios inconvenientes que se le presentaron durante el desafío: se excedió con los ingredientes, no dio con el punto de la crema, que se le cortaba y además, tenía severas dificultades para que una de las preparaciones se le congelara. Todos estos traspiés le ocasionaron una especie de desorientación y Samantha perdió la brújula de lo que debía hacer.
Sin embargo, con mucho tino, Paula Chávez trató de contenerla y darle ánimos. "Frena un segundo. Respirá hondo. Mirá adonde tengas que mirar, juntá energía, organizate y terminá bien", le decía la conductora para intentar que la concursante retomara el hilo del desafío.
Por si fuera poco, los nervios se apoderaron en una segunda ocasión de la concursante. El descontrol se apoderó de ella cuando se le quemó el bizcochuelo y esto ocasionó el quiebre: ¡Me quiero ir!, fueron las palabras de la joven en medio del llanto.
Sin embargo, Agus le ofrecía materiales para que preparara otro pastel, mientras Pamela Villar trataba de calmarla y le decía que aún quedaba tiempo para que completara la prueba.