Andrea Rincón anunció recientemente que se casará con Mauricio Corrado en marzo de 2027. La decisión de formalizar su relación surge tras un proceso de autoconocimiento y fortalecimiento espiritual que la actriz ha transitado durante su etapa de bajo perfil.
Andrea Rincón anuncia que hará celibato hasta su casamiento con Mauricio Corrado
Andrea Rincón anunció que no mantendrá relaciones sexuales hasta su casamiento con Mauricio Corrado, en un compromiso espiritual de agradecimiento.
A sus 41 años, Rincón se define como devota de la fe evangélica y ha explicado que este camino personal la llevó a querer llegar al altar de una manera diferente a todas sus experiencias anteriores, buscando bendecir el matrimonio. La actriz confesó que el miedo a ser lastimada y la inseguridad en su propia valía fueron obstáculos que debió superar, sintiendo que su encuentro fue destinado por Dios.
Un compromiso personal y espiritual para Andrea Rincón
La decisión de llegar célibe al altar es un acto de obediencia y gratitud hacia Dios, según las propias palabras de Rincón. La actriz manifestó su deseo de agradecerle por haberla sacado de dónde me sacó y por brindarle un compañero como Corrado, algo que ella buscaba fervientemente en contraste con lo que percibía en el mundo.
La pareja, que inició su relación en 2022, ya había anunciado su compromiso en septiembre de 2023, pero se separó meses después. La reconciliación llegó en diciembre de 2025, esta vez en secreto, y ahora planean la ceremonia civil para el 19 de noviembre y la religiosa para el 7 de marzo de 2027, fecha elegida por su significado personal para Rincón.
La abstinencia como herramienta de fe
La abstinencia sexual elegida por Rincón no es una novedad en su vida actual; durante su separación, también planteó esta condición a otras personas que conoció. La actriz considera que este período de celibato es una forma de marcar un antes y un después en su vida sentimental, comenzando su matrimonio bajo reglas completamente nuevas, luego de atravesar un fuerte trabajo interno y encontrar en la religión un pilar fundamental para su transformación.