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Wanda Nara fue intimada por la Justicia para que sus hijas hagan terapia presencial

La Justicia intimó a Wanda Nara a que sus hijas realicen terapia de forma presencial tras un pedido impulsado por las abogadas de Mauro Icardi.

La disputa judicial entre Wanda Nara y Mauro Icardi suma un nuevo capítulo con un fallo que apunta a la modalidad de la terapia que toman las hijas en común. Las abogadas del futbolista presentaron una medida cautelar exigiendo que las niñas asistan de forma presencial a sus sesiones.

El documento, leído en el programa de streaming "La Posta del Espectáculo", señala que la modalidad por videollamada “no resulta la más adecuada para garantizar un abordaje terapéutico eficaz y la privacidad de ese espacio”. Ante esta situación, el juez Adrián Hagopián intimó a Wanda Nara a arbitrar los medios necesarios para que las menores concurran personalmente.

La abogada Fátima Silva explicó que el objetivo del pedido es evitar que haya terceros escuchando durante las sesiones virtuales, lo que podría afectar la confidencialidad del espacio terapéutico. La terapia presencial permitiría a la profesional observar mejor las reacciones de las niñas, detalló Silva, facilitando así una conclusión más precisa.

Wanda Nara ante una posible multa judicial

En caso de que Wanda Nara no acate la orden judicial, se enfrentará a una posible multa, sumando otra sanción a las ya impuestas en el marco de la causa. Si bien la mediática tiene la posibilidad de apelar la decisión, deberá cumplir con la medida hasta que haya una resolución definitiva.

Mauro Icardi suma otra cautelar contra Wanda Nara

Este nuevo requerimiento judicial se suma a la extensa lista de batallas legales que mantienen Wanda Nara y Mauro Icardi. Mientras el futbolista se acerca a la firma de un contrato con un nuevo club, no pierde la oportunidad de continuar la lucha por sus hijas en el ámbito judicial.

La terapia presencial ofrece ventajas significativas, según los letrados. La posibilidad de observar el lenguaje corporal, las reacciones faciales y el tono de voz de las menores permitiría a la terapeuta obtener un diagnóstico más certero sobre su bienestar emocional.