Este lunes desde la santa sede se conoció que la iglesia Católica Romana decidió no bendecir las uniones entre personas del mismo sexo, pues las catalogó como un pecado, de hecho el decreto que se emitió desde El Vaticano y fue firmado por El Papa Francisco indica que "Dios no puede bendecir el pecado”.
Vaticano desaprueba la unión entre personas del mismo sexo
El decreto que no aprueba la unión entre personas del mismo sexo fue emitido por El Vaticano y está firmado por El Papa Francisco
El decreto se emitió por la Congregación para la Doctrina de la Fe, que emitió una respuesta formal luego que le consultaran si el clero podía bendecir las uniones de las personas del mismo sexo. La respuesta fue un documento de dos páginas y que se publicó en siete idiomas, explicando las razones de la desaprobación.
Además se aclara que hay una diferencia entre recibir y dar la bendición a las personas homosexuales, pero en el caso de las uniones no son aprobadas por la iglesia.
El Vaticano sostiene que los homosexuales deben ser tratados con dignidad y respeto, pero que el sexo homosexual está “intrínsecamente desordenado”. Para los católicos el matrimonio entre un hombre y una mujer es parte del plan de Dios y está destinado a crear una nueva vida.
Pero como las uniones no son parte de este plan (Según indica la iglesia), por eso no pueden ser bendecidas: “La presencia en tales relaciones de elementos positivos, que en sí mismos deben ser valorados y apreciados, no puede justificar estas relaciones y convertirlas en objetos legítimos de una bendición eclesial. "Dios no bendice ni puede bendecir el pecado: bendice al hombre pecador, para que reconozca que es parte de su plan de amor y se deje cambiar por él”, se puede leer en el documento firmado por El Papa Francisco.
El sumo pontífice ha sido precursor en brindar a las parejas del mismo sexo protecciones legales pero en lo civil. En cuanto a la ley de Dios, para la iglesia, es harina de otro costal.
En un documental que se estrenó en octubre de 2020, el Papa Francisco alentó la aprobación de leyes de unión civil para parejas homosexuales, alejándose de la posición de la oficina doctrinal del Vaticano y de la postura de sus predecesores.