Argentina | Teatro Colón |

La Filarmónica de Berlín deslumbró en el Teatro Colón con Brahms, Strauss y Chaikovski

La Orquesta Filmarónica de Berlín y el director Kirill Petrenko cautivaron al público en el Teatro Colón con interpretaciones memorables de Brahms, Strauss y Chaikovski.

La Orquesta Filarmónica de Berlín protagonizó una velada memorable en el Teatro Colón, marcando un reencuentro espectacular con el público porteño. Bajo la dirección de Kirill Petrenko, el conjunto exhibió su aclamado “sonido Berlín”, caracterizado por su empaste, suntuosidad y una pulcritud sonora de impecable factura.

El programa se dividió en dos partes que destacaron tanto la maestría orquestal como la solista. En la primera, el pianista islandés Víkingur Ólafsson se presentó junto a la orquesta para interpretar el Concierto para piano y orquesta nº 1 en re menor de Johannes Brahms, una ejecución marcada por la originalidad y la profundidad interpretativa del solista.

La segunda parte estuvo dedicada a la monumental obra de Richard Strauss, “Así habló Zaratustra”, donde la Filarmónica de Berlín, guiada por Petrenko, desplegó todo su poderío sinfónico. La ejecución fue elogiada por su brillantez técnica, cohesión, fluidez y la riqueza tímbrica característica de la formación.

La expresividad única de Víkingur Ólafsson en Brahms

Víkingur Ólafsson ofreció una lectura poco convencional del concierto nº 1 de Brahms. Su sonido, descrito como nítido, transparente y preciso, se caracterizó por una articulación purísima y un manejo del tempo que dotó de un aire creador a sus fraseos. El pianista islandés se adueñó de la obra, priorizando las sutilezas y los pianísimos sobre la grandilocuencia tradicional, dialogando de manera flexible con la orquesta dirigida por Petrenko.

Fuera de programa, Ólafsson regaló una perla de su repertorio con el Largo del Concierto nº 5 de J.S. Bach, manteniendo su estilo distintivo de transparencia y delicadeza hipnótica. La interpretación colectiva, con un empaste y una precisión admirables, fue destacada a lo largo de toda la pieza, demostrando la sinergia entre solista y orquesta.

El sonido Berlín y la maestría en Strauss

La interpretación de “Así habló Zaratustra” de Richard Strauss por la Filarmónica de Berlín, bajo la batuta de Kirill Petrenko, fue calificada como antológica. La orquesta exhibió su esplendor sonoro, con un timbre espeso, oscuro y cálido, aprovechando los recursos sinfónicos para crear texturas y dinámicas de máximo potencial. La ejecución fue sobresaliente en todos sus aspectos, desde la afinación impecable hasta la cohesión en la progresión de la obra.

En otro de los puntos álgidos de la noche, la orquesta se lució con la Cuarta Sinfonía en fa menor de Chaikovski. Petrenko demostró su habilidad para controlar cada detalle, permitiendo que los instrumentos respiraran y cantaran. La “tridimensionalidad” sonora fue evidente, especialmente en el movimiento “Andantino in modo di canzona” con el solo de oboe de Albrecht Mayer, y en el movimiento Scherzo. Pizzicato ostinato donde las cuerdas funcionaron como un único instrumento.

El Finale de la sinfonía de Chaikovski culminó en un nuevo clímax, recibiendo una ovación de la sala. Como encore, la orquesta interpretó la Danza húngara nº 1 de Brahms. La transmisión gratuita del concierto del viernes 23 desde la página del Teatro Colón fue anunciada como una excelente noticia para los melómanos.