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El Teatro Colón rinde homenaje póstumo a Eugenio Zanetti con Los Cuentos de Hoffmann

El Teatro Colón rinde un sentido tributo póstumo a Eugenio Zanetti con la reposición de Los cuentos de Hoffmann, su último y deslumbrante trabajo.

El Teatro Colón rinde homenaje a Eugenio Zanetti con la reposición de Los cuentos de Hoffmann, la ópera de Jacques Offenbach que se había programado como uno de los últimos títulos de la temporada 2026. La producción, factótum de Zanetti, se convirtió lamentablemente en su último trabajo, ya que el talentoso artista falleció el 18 de septiembre pasado durante los ensayos.

Pocos títulos del repertorio lírico ostentan una génesis y una vida póstuma tan complejas como esta obra de Offenbach. Originalmente concebida como drama teatral y luego transformada en ópera, la pieza ha pasado por múltiples revisiones, adiciones de arias y conjuntos, e incluso ediciones críticas a lo largo del tiempo, ganándose el apodo de “ópera de geometría variable”.

La puesta de Zanetti se destaca por su despliegue escenográfico ecléctico e imponente, que combina guiños metateatrales y cinematográficos. El vestuario, que aúna trajes decimonónicos con vestidos de los años '20, complementa un universo visual que invita a la fantasía extravagante, alineada con el arte de quien concibió el espectáculo.

Un merecido homenaje al gran artista

La representación en el Teatro Colón se presenta como un tributo póstumo a Eugenio Zanetti, director, escenógrafo, diseñador de vestuario y ganador del Oscar por la película Restauración. A pesar de los desafíos que implicó su partida, la producción busca honrar su legado artístico, especialmente su profunda conexión con la obra de Offenbach.

La dirección musical a cargo de Carlo Montanaro buscó sostener la exigente partitura, aunque se registraron desfases sonoros y orquestales. Los cuerpos estables del Colón cumplieron con profesionalismo, mientras que el elenco solista ofreció actuaciones destacadas. Jean-François Borras como Hoffmann exhibió estilo y dicción, si bien enfrentó dificultades en los registros agudos. Annalisa Stroppa brilló en los roles de La Musa y Nicklausse, aportando gracia escénica y calidad vocal.

Voces y personajes en escena

El bajo Dmitry Ulyanov compuso los roles diabólicos con resultados variables, siendo Miracle el más logrado. Los papeles femeninos corrieron con mejor suerte, especialmente el de Olympia, encarnado por Mar Morán, cuya interpretación arrancó la primera ovación genuina. Jaquelina Livieri ofreció una Antonia expresiva y con arrojo dramático, y Marina Costa-Jackson se desempeñó como una buena Giulietta, aunque su voz resultó poco audible en la esperada Barcarola junto a Stroppa.

Santiago Martínez se destacó en los roles cómicos, cosechando aplausos por su timbre y presencia. Carlos Ullán, Alejandro Spies y otros artistas completaron un elenco que, a pesar de las vicisitudes, ofreció una noche de notable calidad lírica, marcada por la huella imborrable de Eugenio Zanetti.