Producto de su romance con su actual marido, Jeremías Audoglio, Soledad Pastorutti dió a luz a sus dos hijas: Antonia y Regina. La cantante intenta inculcarles una infancia libre y llena de amor.
Soledad Pastorutti: ¿Cuántos hijos tiene?
Soledad Pastorutti tiene dos hijas producto de su matrimonio con Jeremías Audoglio. Aquí te contamos qué dijo la cantante de Antonia y Regina.
Soledad conoció a su actual marido cuando ella todavía era un adolescente. Según reveló a la revista Caras, ella había terminado el secundario y cuando se mudo desde Arequito a Buenos Aires, él la acompañó. Además, reveló que es tan buena persona como marido y padre.
Producto de su largo romance, la pareja tuvo dos hijas: Antonia quien tiene 11 años y Regina, 8. “Mis hijas me trajeron mucha alegría y desde que llegaron ellas mi vida cambió. Me pusieron en otro lugar. Más allá de que nunca abandoné mi profesión, mis hijas cambiaron mis prioridades”, reveló la artista.
¿Cómo es la relación de Soledad Pastorutti con sus hijas?
Según contó a la revista Caras, el vínculo que tiene con sus dos niñas es muy especial y admitió que siempre está acompañada por ellas: “Previo a cada show, "Anto" y "Regi" vocalizan y se pintan conmigo. Al terminar el concierto, actúan de periodistas y me hacen los reportajes. Esta profesión es muy solitaria y poder compartirla con ellas y "Jere" es impagable. Ser madre fue lo más perfecto que hice. Mi mejor elección fue tener hijos y haber formado una familia. No sé si toda la vida voy a cantar profesionalmente, ojalá que sí. Pero estoy segura que nunca voy a dejar de ser madre”.
Antonia y Regina
La Sole, al ser consultada sobre cómo percibe a cada una de sus hijas, las describió de la siguiente manera: “Antonia es súper pícara, inquieta y extremadamente sociable, incluso a veces me da miedo porque puede ponerse a hablar horas con alguien que recién conoce. Las dos son cariñosas, pero Antonia lo manifiesta menos. En cambio, Regina dice "mamá es mía y de nadie más". Va a todos lados conmigo, no se duerme si no me toca una mano, oreja o cara. "Regi" cuando te dice "no" es "no". "Anto" es más flexible, como yo. Los primeros días del nacimiento de la más pequeña, Antonia se puso un tanto celosa, pero después todo se acomodó naturalmente. Regina adora a su hermana, es su ídola. Hoy se llevan bárbaro, ambas son muy graciosas. Son dos nenas educadas y muy felices. Disfrutan y entienden mucho mi trabajo. Y el amor que me dan es inexplicable”.