En el programa de Andy Kusnetzoff, Sol Pérez se sinceró y habló sobre los problemas alimenticios que sufrió durante la adolescencia. Pese a que hoy en día, la conductora muestra su vida saludable y comparte rutinas de entrenamiento en sus redes, no siempre llevó el tema así.
“Me obsesioné con el gimnasio. Siempre fui de hacer deportes, pero en cierto momento no comía absolutamente nada. Lo único que consumía era un yogurt y, como iba al colegio todo el día, mis papás no podían controlarme”. “Ahí empecé a desmayarme en la escuela, no podía más con mi vida y pesaba aproximadamente 45 kilos”, explicó la participante de Masterchef Celebrity 2.
Asimismo agregó: “Yo me veía toda marcada y en mi mente pensaba ‘wow, qué abdominales que tengo’. Hasta que mi mamá me llevó al médico, donde me hicieron un montón de estudios que dieron mal. Me dijeron que tenía que hacer una dieta y empezar a comer”, y añadió: “Me acuerdo que mis papás se sentaban conmigo en la mesa hasta que terminara el plato de comida y a mí se me caían las lágrimas”.
Detalló que: “Yo no tenía hambre, pero me tenían que obligar a comer. Me habían dicho que, si no era eso, me iban a inyectar hierro y la iba a pasar mucho peor”, dijo y también sostuvo: “Me controlaban si yo vomitaba cuando terminaba de comer. Tenía unos problemas psicológicos grandes conmigo misma por querer ser algo que, en verdad, no era el camino”.
“Los días de semana trato de comer más saludable y los fin de semana como facturas, una torta, lo que sea porque es la vida que yo elijo. Nunca manejé las redes sociales como 'bueno ahora coman esto'. Jamás me van a ver aconsejando qué comer", agregó además sobre cómo se muestra a sus seguidores.