El domingo pasado la actriz Florencia Peña recibió a Marley en su casa de Nordelta. Luego de la emisión del programa conducido por el padre de Mirko, los elogios y los reclamos para con la actriz no se hicieron esperar. Pero luego de unos días, hoy se pudo conocer que la casa que Flor mostró no es de ella.
En realidad, Peña vive en un departamento de Belgrano que por más cómodo que sea no tiene ni para empezar a compararse con la mansión que se vio en el programa de Marley. Según contó Rodrigo Lussich en Intrusos, Peña sufrió un desperfecto en la cocina de su departamento y para poder salir en el programa le prestaron la casa de Nordelta que generó tanta polémica.
En realidad, hay dos versiones acerca del suceso. Una que dice que la residencia -que tenía todos los chiches como piscina iluminada, un baño que parecía de película y ambientes y decoraciones que rajaban la tierra, embarcadero, muelle, lago, y está valuada en unos dos millones de dólares- fue efectivamente prestada para la ocasión.
La otra indica que la casa fue alquilada por Telefe porque Peña, en realidad, no quería mostrar dónde vive realmente. Quienes defienden esta posibilidad encontraron sustento en una declaración de Adrián Pallares, quien aseguró que “los memoriosos se darán cuenta que esa casa ya fue utilizada por el canal en una emisión de “Divina comida“, un programa que emitió el canal hace unos meses.
Pallares, incluso, se puso picante y dijo que “un bobo podía pensar que esa casa era de Florencia Peña“. El periodista, que conduce Intrusos en ausencia de Jorge Rial, agregó que “ya la usaron para hacer de la casa de una famosa que no quería hacer nada en la suya“.
Lussich informó, además, que uno de las casas linderas con “la de Peña” es ocupada por uno de los hermanos de Karina Jelinek, quien curiosamente quedó distanciada de su familia y no por los efectos del aislamiento al que obliga el coronavirus, sino porque Yanina Latorre dijo que está en pareja con otra mujer y eso irritó a sus parientes, quienes se consideran “tradicionales y chapados a la antigua”.
Por otra parte, la “superproducción” que se armó en torno al programa provocó otro escándalo de proporciones, en este caso entre los vecinos de Nordelta, quienes presentaron una serie de “denuncias” por las violaciones al protocolo de higiene y seguridad interno que se armó para combatir la pandemia.