Tras su operación de colon, los rumores de dimisión de El Papa Francisco fueron cada vez más recurrentes, sin embargo el mismo pontífice salió al paso de las especulaciones. Recientemente durante una reunión con un grupo de Jesuitas en Eslovaquia, el obispo de Roma declaró: “Estoy vivo, aunque algunos me querían muerto”. También expresó que "a la Iglesia le asusta acompañar a gente con diversidad sexual”.
Las declaraciones del Papa Francisco se conocieron hoy, gracias a una transcripción hecha por la revista de la compañía de Jesús Civiltá Cattolica. Las declaraciones publicadas en la revista de los Jesuitas fueron dichas por el Papa en una reunión a puerta cerrada con los miembros de su congregación que hacen vida en Eslovaquia.
Según las declaraciones del Papa Francisco, quienes lo quieren muerto están dentro de los muros del Vaticano: “Estoy todavía vivo, aunque algunos me querían muerto. Sé que hubo incluso reuniones entre prelados, que pensaban que el papa estaba más grave de lo que se decía. Preparaban el cónclave. ¡Paciencia! Gracias a Dios, estoy bien”.
Recordemos que el pasado 4 de julio el Papa Francisco fue sometido a una intervención quirúrgica para extirparle parte del colon, por lo que estuvo más de 10 días internado en el hospital Gemelli de la ciudad de Roma. Acerca de su cirugía el pontífice confesó: “La operación fue una decisión que no quería tomar: fue un enfermero el que me convenció. A veces los enfermeros comprenden la situación mejor que los médicos, porque están en contacto directo con los pacientes”.
Durante la reunión a puerta cerrada, el Papa Francisco también se refirió a las divisiones dentro de la iglesia: “Hay una gran cadena de televisión católica que habla continuamente mal del papa sin ningún problema. Puede que yo personalmente me merezca estos ataques e insultos, porque soy un pecador, pero la Iglesia no se merece esto: es obra del diablo. Incluso se lo dije a algunos de ellos”.
Además señaló: “También hay clérigos que hacen comentarios desagradables sobre mí. A veces pierdo la paciencia, especialmente cuando emiten juicios sin entrar en un diálogo verdadero. Ahí no puedo hacer nada. Por mi parte, sigo adelante sin entrar en su mundo de ideas y fantasías”, dijo El Papa.
Para cerrar se refirió a las críticas que recibe por centrarse en los temas sociales: “Algunos me acusan de no hablar de la santidad. Dicen que hablo siempre de la cuestión social y que soy un comunista. Y sin embargo escribí una Exhortación Apostólica completa sobre la santidad”, cerró.