La Tota Santillán fue abuelo por sexta vez y contó lo emocionante que fue recibir a Micaela Agustina en su familia, que es fruto de la relación de su hijo Leandro con su nuera, Tamara. El conductor de televisión se refirió a los problemas económicos que le trajo a su negocio la pandemia de coronavirus.
“Solo quiero decir que esto es felicidad para mí, mucha felicidad. Estoy muy feliz, contento. Nació a las dos y media de la mañana. Tres kilos seiscientos. Micaela Agustina. Felicito a los papis, a mi hijo Leandro, a mi nuera Tami. A toda la familia. Esto ha traído unión y va a traer paz por sobre todas las cosas”, comenzó diciendo la Tota Santillán en una entrevista radial.
Luego, el conductor hizo hincapié en cómo, “a pesar de la pandemia y los momentos difíciles”, la noticia le trajo una alegría inmensa. “El nacimiento es vida y es tan importante. Sólo le agradezco a Dios”, añadió el conductor, quien el viernes irá a conocer a la pequeña Micaela. “Solo la conozco por la foto que me mandó mi hijo”, agregó.
Para finalizar, La Tota Santillán se refirió a todos los trabajos que tuvo que hacer para atravesar el 2020 de la mejor manera posible durante la pandemia. “Para sobrevivir a la pandemia hice otros trabajos. Terminé de trabajar en Mar del Plata y comenzamos a hacer tapabocas, también nos dedicamos a vender guantes, insumos de sanidad, alimentos no perecederos. Los repartíamos en camioneta”, detalló.
“Estamos armando un autocine para la gente, y yo he tenido la carnicería todo este tiempo. He vendido buzos y remeras. Lo hice con un montón de amigos porque uno tiene que vivir”, amplió y contó cómo la gente se sorprendía al verlo en la calle. “Como yo soy el que te está vendiendo, me decían ‘¿sos La Tota’’ y no creían que el que vendía los barbijos era yo. Era encontrarse con la gente y ayudarnos”, cerró.