Ludovico Di Santo abrió su intimidad en el programa "Otro Día Perdido" (Eltrece) para relatar las burlas y apodos que sufrió en su infancia debido a su nombre poco común. El actor describió cómo estas experiencias escolares moldearon su carácter y su visión de la vida, recordando especialmente el impacto que tuvo en su día a día.
Ludovico Di Santo revela cómo el bullying por su nombre forjó su carácter
El actor Ludovico Di Santo recordó las burlas escolares sobre su nombre, explicó cómo forjaron su carácter y justificó la particular elección para su hijo.
El bullying por el nombre de Ludovico Di Santo
Durante la charla con Mario Pergolini y Agustín "Rada" Aristarán, Di Santo enumeró los sobrenombres que le gritaban en la escuela, como "pitufina" y "gelatina", y explicó que, ante la exposición constante, tuvo que desarrollar "alguna gracia" o aprender a "hablar" para hacerse un lugar.
El artista reconoció que, si bien el nombre se lo puso su padre porque le gustaba, la vivencia de ser diferente lo marcó de tal manera que, al convertirse en padre, tomó una decisión similar para su hijo Filipo. "Forja el carácter, señores, forja el carácter", afirmó entre risas, defendiendo la elección de nombres poco tradicionales.
El impacto de los apodos en su infancia
Di Santo detalló que los apodos que recibía no siempre estaban directamente relacionados con "Ludovico", sino que surgían de la exposición constante que su nombre generaba. "Ludo, boludo, che, bol... Pasé todo", confesó, haciendo hincapié en que tuvo que aprender a lidiar con esas situaciones desde muy joven.
Mario Pergolini reflexionó sobre cómo estas experiencias tempranas pueden formar la personalidad de una persona, a lo que Di Santo asintió enfáticamente. "Para bien o para mal, no pasás desapercibido, entonces alguna gracia tenés que empezar a tener", expresó, resumiento la estrategia que empleó para sobrellevar los comentarios.
La elección de Filipo para su hijo
Al referirse a su paternidad, Ludovico Di Santo contó que su hijo se llama Filipo, un nombre también poco convencional. Ante la reacción de "Rada" Aristarán, quien bromeó diciendo "Ya es de familia", el actor reafirmó su convicción. "Forja el carácter", repitió, ligando su experiencia de niño con la decisión tomada para su descendiente.
Di Santo recordó que, al saber que iba a ser padre, quiso para su hijo un nombre con resonancia italiana, y entre las opciones que manejó con su expareja, Jimena Iglesias, finalmente eligió Filipo. La anécdota subraya su perspectiva sobre cómo los nombres pueden influir en la construcción de la identidad y el temperamento.