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Comentario de Noelia Marzol sobre el nacimiento de Donatello

A un mes del nacimiento de su hijo Donatello, Noelia Marzol compartió detalles del parto, y narró cómo vivió la llegada de su primer hijo.

El pasado 23 de mayo fue el parto de Donatello, el primer hijo de Noelia Marzol y Ramiro Arias. A través de sus redes sociales, la bailarina ha mostrado, primero la evolución de la panza, y luego imágenes del pequeño que pasó sus primeras semanas en neonatología, debido a su nacimiento prematuro.

Luego de más de un mes de haber dado a luz, Noelia Marzol comentó: "Me dieron un camarín arriba de todo en el teatro sin ruido y sin compartir con nadie. Y Rami no tiene problema de venir al teatro, y sino me dijo que se quedaba él con el bebé solo y yo estoy muy confiada con dejarlo con su papá. Lo críamos un 60-40 de presencia y el 10% de más que tengo yo es solamente porque le doy la teta".

En su diálogo en Por si las Moscas, recordó: "Fue el único día que me quedé quieta durante todo el embarazo, miré pelis al mediodía estuve sentada, y después dormí siestas. Cuando rompí bolsa yo sabía lo que era pero en el momento me costó muchísimo caer. Parí casi un mes antes de lo que teníamos planeado y me daba mucho miedo el adelanto, lo primero que le pregunté a mi médico era si el bebé podía vivir".

Además, la bailarina Noelia Marzol aseguró: "Me empezó a temblar todo el cuerpo, me dio un miedo tremendo. Hablé con mi médico me dijo que me quede tranquila y cuando llegamos al Otamendi ya tenía muchísimas contracciones y dilatación, así que parí ahí. Me daba miedo porque era esperable que nos preparáramos 48 horas y eso no pasó. Incertidumbre, inseguridad, miedo, sentí todo. Lo fantaseaba con mucho menos dolor".

Noelia Marzol también comentó cómo le ha cambiado su vida con la llegada de Donatello: "Ahora lloro por todo, lo veo, me emociona y lloro. Yo antes de todo esto era muy piedra y ahora me sensibilicé mucho. Doni me cambió porque era muy desorganizada y un bebé en tu vida exige que tengas una rutina. Y al mismo tiempo que nunca voy a estar tranquila, porque hay alguien que depende de vos. Un día me agarró un ataque de llanto en el medio de la noche porque le preguntaba a Ramiro, qué hicimos, ahora no vamos a dormir nunca más tranquilos, me levanto constantemente a ver si respira. Cuando sea grande esperar a que vuelva a casa".