La serie antológica de Netflix "Monstruo", conocida por alternar actores entre sus distintas temporadas, suma una nueva entrega con "Monstruo: La historia de Lizzie Borden". Esta vez, la producción destaca la repetición de dos figuras ya conocidas por el público de la saga.
Netflix: Vicky Krieps y Charlie Hunnam repiten en la saga Monstruo
Los actores Vicky Krieps y Charlie Hunnam regresan a la segunda temporada de la exitosa serie Monstruo de Netflix centrada en Lizzie Borden.
Charlie Hunnam, quien interpretó al asesino en serie Ed Gein en una temporada anterior, regresa ahora para dar vida al padre de Lizzie Borden. Junto a él, Vicky Krieps, quien ya había participado en la misma entrega sobre Gein, asume ahora un rol clave en la nueva historia.
En "Monstruo: La historia de Ed Gein", Krieps interpretó a Ilse Koch, apodada "la zorra de Buchenwald", una figura histórica nazi conocida por su crueldad. Ahora, en la temporada centrada en Lizzie Borden, la actriz encarna a Bridget, la criada que juega un papel fundamental en la decisión de la protagonista de asesinar a sus padres.
Actores que repiten en la saga Monstruo
La saga antológica "Monstruo", bajo la batuta de Ryan Murphy, sigue la tradición de incorporar actores recurrentes en sus distintas entregas. Si bien Jessica Lange fue un pilar en varias temporadas de "American Horror Story", una serie con formato similar, en "Monstruo" esta práctica se consolida a partir de la entrega sobre Lizzie Borden.
Charlie Hunnam ya había dado vida a Ed Gein en una temporada anterior de "Monstruo". Ahora, en "Monstruo: La historia de Lizzie Borden", el actor interpreta a Andrew Borden, el padre de la presunta asesina. La actriz Vicky Krieps, quien encarnó a la sádica Ilse Koch en la entrega sobre Ed Gein, regresa para interpretar a Bridget Sullivan, la criada de la familia Borden.
Licencias creativas en la historia de Lizzie Borden
La serie de Netflix explora la figura de Lizzie Borden, absuelta en 1892 por el asesinato de su padre y madrastra. A diferencia del rigor histórico, la producción de Ian Brennan y Ryan Murphy opta por licencias creativas para construir un relato dramático. En la ficción, Lizzie Borden es retratada como una asesina a sangre fría, una interpretación que difiere del veredicto judicial real, que la absolvió por falta de pruebas concluyentes.
El guion de "Monstruo: La historia de Lizzie Borden" incluye modificaciones respecto a la historia real. Uno de los puntos más criticados es la relación entre Lizzie Borden y su criada, Bridget Sullivan. Mientras que la serie sugiere un vínculo amoroso y complicidad en los crímenes, las fuentes históricas indican una relación distante. La serie también presenta a los padres de Lizzie, Andrew y Abby, como villanos abusivos, una caracterización que historiadores matizan, señalando que, si bien Andrew era tacaño, colmaba a su hija con regalos. El negocio de ataúdes de Andrew también es exagerado en la ficción, sugiriendo mutilación de cadáveres para ajustar los cuerpos a sus productos, un dato sin respaldo documental.