Netflix tiene, desde el 2 de noviembre, una docuserie que ha logrado captar la atención con tan solo tres episodios en los que cuenta la historia de Sally McNeil y cómo el Día de San Valentín de 1995 asesinó a quien entonces era su marido: Ray McNeil, también fisicoculturista.
Se trata de Killer Sally: la fisicoculturista asesina, cuyo crimen fue famoso y según su testimonio, su esposo ejercía violencia contra ella y sus hijos, algo que se tornó insoportable y la llevó a tomar una medida verdaderamente desesperada.
La protagonista de esa docuserie de Netflix, Sally McNeil, fue parte del Cuerpo de Marines de Estados Unidos y allí llegó a convertirse en sargento al mismo tiempo que ganó en dos oportunidades el Campeonato de Físico de las Fuerzas Armadas de ese país.
Se trata de una mujer de una presencia imponente con una musculatura híper desarrollada con un entrenamiento muy intensivo y que compartió esta pasión por el fisicoculturismo con su esposo, Ray McNeil que también pertenecía al ejército.
Luego de una relación anterior donde tuvo a sus hijos Shantina y John aquella familia se desmoronó por la violencia que la ex pareja de Sally ejercía sobre ella y los niños entonces este nuevo vínculo era la oportunidad de empezar una vida alejada de las agresiones.
Netflix: la historia real de la fisicoculturista asesina
Todo alcanzó un punto máximo el 14 de febrero de 1995 cuando Sally McNeil asesinó de dos disparos a su esposo, Ray McNeil, llamó a la policía y confesó el homicidio alegando que había actuado en defensa propia porque el hombre la estaba ahorcando.
La justicia no entendió que la situación ocurrió tal y como la fisicoculturista le relató a las fuerzas del orden. Sally era el sustento económico de su familia y generaba ingresos participando de videos fetichistas de lucha libre donde sometía a hombres que le pagaban por ello.
Tanto los medios como la opinión pública la condenaron con motes como “La Novia Musculosa” y “La Princesa Inflada” entonces una figura de su pasado, su ex marido, manifestó que ella se ponía agresiva como producto del consumo de esteroides, algo que no la ayudó mucho.
Otra prueba de la violencia de Sally: en 1990 atacó a una mujer con la que creía que Ray tenía una aventura. Sin embargo su hijo confirmó en el documental de Netflix que el esposo de la culturista sí era violento con él y su hermana.
Sarah cumplió su sentencia en el Centro de Mujeres de California Central en Chowchilla, y su libertad condicional fue otorgada por el Departamento de Correcciones y Rehabilitación de California el 29 de mayo de 2020.