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Nazarena Vélez y su nueva confesión sobre su cuerpo

La mediática Nazarena Vélez publicó una imagen en donde habla de su cuerpo, y la aceptación que vive hoy mismo. Se lamenta de su pasado.

Nazarena Vélez decidió relajarse y mostrar su figura con naturalidad, sin pretensiones y enviando un mensaje positivo. A sus 46 años, habla sobre la madurez que tiene y cómo su vida cambió respecto a la fama que obtuvo desde muy joven.

Recientemente, en sus redes sociales, hizo una publicación recordando las críticas que recibió en el 2008, cuando fue tapa de Playboy. En su posteo, se quejó: “Hasta los pies me criticaron”, en referencia a la publicación. En ese momento, habían dicho de ella: “con grandes callos y un poco de juanete”, algo que le afectó a Nazarena Vélez.

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Trece años después, decidió publicar una imagen, y escribió: “Hoy miro para atrás y me da mucha pena lo esclava que fui de mi imagen, del odio propio y ajeno. Agradezco a mis 46 años y después de tanto poder contarte que se puede ser feliz tal como sos y al que no le guste, que mire para otro lado”.

Nazarena Vélez también utilizó el hashtag “Mi cuerpo no quiere tu opinión”, “Mi cuerpo, mi decisión”, y está más empoderada que nunca. Su hija, Barbie Vélez le dijo: “Hermosa, sos mi vida”. También la apoyaron famosas como Belén Francese, Catherine Fulop, María Eugenia Ritó.

Sobre sus adicciones

Entrevistada en Cortá por Lozano, Nazarena Vélez reveló: "Es todo un camino. Yo no me acepto nada. Si me odié toda la vida, es muy difícil que te aceptes en dos años. Yo me di cuenta que no tenía ganas de morirme. Cuando uno tiene la muerte muy cerca, como me pasó a mí con seres tan amados, y me doy cuenta que me estoy tomando diecisiete anfetaminas por día".

En su relato, Nazarena Vélez recordó: "Llegué a ingerir treinta pastillas y me ponía el reloj tipo a las ocho de la mañana para tomarme una pastilla porque mientras dormía le quería ganas horas al día". Luego, confesó: "Lamentablemente, las compraba con una receta en la farmacia. La receta te la da primero un médico y yo llegué hasta robar talonarios para hacerme las recetas. Estaba enferma. Por eso se me rompió una vena en el cerebro, me agarró un soplo en el corazón".