La “Negra Moli” -Cristina Galiano, esposa del ex boxeador Fabio “la Mole” Moli- lo denunció penalmente el 10 de enero por violencia doméstica. Sus dichos frente a la fiscal de la causa que ahora se conocen a través del expediente judicial, dan cuenta de la trama secreta de los motivos que derivaron en “dos golpes de puño cerrado” -según denunció ella- por parte del ex campeón del Bailando por un sueño: una historia de bigamia, un hijo extra matrimonial, un ADN por paternidad y una historia de treinta años de “golpes y miedo”.

El testimonio de la esposa del ex boxeador parece el de una película de terror. Relata en primera persona que Favio “La Mole” Moli increpó a “La negra” porque -según él- se hizo un ADN con el que dice haber comprobado que Marina, la hija mayor del matrimonio, no es hija suya. Antes, le había confesado a su esposa que tuvo una relación extramatrimonial durante quince años con otra mujer con quien tuvo a Dylan, un chico que es su hijo y que tiene 14 años en la actualidad. Todo ello se desprende del testimonio de Cristina ante la Justicia en ocasión de denunciarlo por golpes, el 10 de enero. Ese día, por la mañana, había sido la tremenda discusión entre ellos.

Los hechos fueron varios y en distintos días. Por un lado, previo a la situación de golpes denunciada, hubo un encontronazo, los primeros días del 2019. “Hace catorce años tomé conocimiento -dijo ella al denunciarlo y figura en el expediente- por dichos de una vecina (quien ha fallecido) de la casa paterna de Moli, de que éste llevaba una `doble vida´. Tenía otra pareja en Costa Zacate, y estaban esperando un hijo. Mis hijos eran muy pequeño y no quería que sufrieran, por eso decidí guardar silencio. No le conté nada a mis hijos ni a mi esposo, pero todo ésto empeoró la relación de pareja. Hace dos meses le dije que sabía de su doble vida y de su hijo. Él me lo negó rotundamente y me dijo `Qué se yo si es mío, si la madre es una prostituta´. Después de discutir aceptó ser el padre del menor, que a la fecha tiene 15 años, de nombre Dylan, pero el apellido lo desconoce. Le pedí que blanqueara la situación a nuestros hijos, porque tenían derecho a saber de la existencia de su hermano. Él habló con nuestros hijos y ellos le pidieron que me cuide, porque saben de la violencia y las humillaciones que me ha hecho pasar”, dijo Galiano a la fiscal.

Así empezó una declaración muy fuerte referida a la doble vida del ex boxeador, y después llegó el momento de detallar el momento de los golpes. sucedido el 10 de enero.

“Pasados unos días Favio llegó con un papel en la mano y me dijo `La Marina -en referencia a una de las hijas del matrimonio- no es mía, me hice un ADN, esa chica no es mía, me engañaste treinta años, cómo me podes engañar así, la cargué treinta años´(SIC). Yo me quedé muy sorprendida, le expliqué que Marina es su hija pero él estaba muy nervioso. Después Marina me contó que el padre le pidió un pedazo de uña para realizar el ADN y le pidió que no me contara nada. El estaba convencido de no ser el padre de Marina”, aseguró La Negra.

Luego detalló cómo llegó el momento de los golpes. Según el testimonio de su mujer, cuando Mole se iba de su casa, volvió sobre sus pasos y le dijo: “Vos te haces la víctima acá adentro, lloriqueás y en la calle sos otra. Vos sos una re puta, vos me engañaste treinta años, no tenés sangre. Decime la verdad de quién la chica (refiriéndose a Marina). Yo me voy a ir a Bower pero vos vas a parar al cementerio, te voy a cagar matando”.

En el testimonio de Cristina Galiano, ella declaró que “mientras me decía todo ésto se acercó y empezó a pegarme en el rostro. Cerró su puño, lo posó en mi cara y me empujó fuertemente”. Fruto de dos golpes la mujer del ex boxeador resultó con heridas en el labio superior, del lado izquierdo. “Como yo le tengo mucho miedo, empecé a pedirle perdón, porque quería que se fuera. Después de unos minutos dejó de insultarme y se fue a Córdoba”.

Todos estos textuales forman parte de la denuncia de la que luego la esposa de Mole de algún modo relativizó o se desdijo, pero lo cierto es que así está la causa y así fue formulada la misma, en Río Segundo, Córdoba, el 10 de enero y fue caratulada “Formulario de denuncia de violencia familiar”.

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