Migue Granados recordó a su madre, Mariana, fallecida hace una década a los 49 años, y detalló cómo su partida marcó un antes y un después en su manera de expresarse públicamente. El conductor de OLGA, quien se sinceró en el streaming La Sillita, señaló que la pérdida de su "torre de control" le generó un impulso para animarse a contenidos más audaces.
Migue Granados reflexionó sobre la libertad que sintió tras la muerte de su madre
A diez años de la partida de su madre Mariana, el conductor Migue Granados relató cómo la ausencia de su torre de control le permitió animarse a una mayor libertad.
“Sentí como una libertad”, confesó Granados al referirse a los cambios que experimentó tras el fallecimiento de su madre. Explicó que comenzó a realizar “otros tipos de chistes al aire, que antes no hacía porque ella me estaba mirando”. La percepción de una mayor libertad se extendió también a la forma de abordar temas como el consumo de marihuana, algo que antes evitaba por respeto a su progenitora.
Los recuerdos familiares y el paso del tiempo
Granados también rememoró una costumbre cotidiana de su madre: llamarlo todas las mañanas para despertarlo, una acción que él interpretaba no como una obligación maternal sino como un gesto de afecto. “Mi vieja me llamaba todos los días a la mañana para despertarme porque quería, y no porque era un nene”, recordó, añadiendo que este tipo de recuerdos adquieren un significado particular con el paso del tiempo.
La ausencia de Mariana generó en Migue Granados un sentimiento de crecimiento abrupto, independientemente de la edad que uno tenga. “Perder a tu mamá te hace crecer de golpe porque perdés la torre de control de la vida”, reflexionó el conductor, comparando la sensación con la de una nave espacial que se desprende de su control central en pleno vuelo.
Este proceso de duelo, marcado por la valentía de animarse a nuevas formas de expresión, también evidenció la profunda conexión que mantiene con su madre, incluso una década después de su partida. La experiencia de Granados subraya cómo las pérdidas significativas pueden catalizar un profundo cambio personal y profesional.