La gala de última chance de MasterChef Celebrity estuvo atravesada por varios cruces y momentos incómodos, pero sin dudas una de las protagonistas de la noche fue Esther Goris, quien desde el inicio de la emisión quedó envuelta en una seguidilla de situaciones que generaron sorpresa tanto entre sus compañeros como en el jurado.
Caótica noche para Esther Goris en Masterchef Celebrity: qué le pasó
Esther Goris protagonizó momentos de máxima tensión en la gala de hoy en Masterchef Celebrity.
Apenas arrancó el programa, la actriz tomó una decisión que no pasó inadvertida: le cambió el lugar de trabajo a Ian Lucas, lo que ya marcó un clima espeso en las cocinas. Minutos después, volvió a quedar en el centro de la escena al cruzar a Rusherking, acusándolo de no querer prestarle uno de sus ingredientes, pese a que nunca se lo había pedido directamente.
La tensión continuó cuando Damián Betular se acercó a ayudar a Ian Lucas con unos muffins. Fue entonces cuando Goris interrumpió para pedirle que le enseñara a cortar un pato. Sin vueltas, el pastelero se negó y explicó: “Me da cosa trabajar con aves. Germán Martitegui y Donato son especialistas, lo mío son los dulces”. La respuesta no cayó nada bien en la actriz, que quedó visiblemente desencajada.
Más adelante, Germán Martitegui se acercó a su estación y Esther sorprendió al anunciarle que pensaba preparar pato a la naranja con chocolate, una combinación que generó dudas inmediatas. El escenario se volvió aún más complicado cuando el chef advirtió que la actriz no tenía prácticamente nada listo: el horno estaba apagado, había chocolate dulce sobre la mesada y la receta no parecía del todo clara. “Combinan, yo me tengo confianza”, lanzó Esther, intentando defender su arriesgada propuesta.
Ya en el momento final, al presentar su plato frente al jurado, Goris volvió a encender la polémica al deslizar que Wanda Nara no la había dejado agregar su último toque. La conductora fue tajante en su respuesta: “Cuando se acaba el tiempo es para todos”. Y, sin ocultar cierta ironía, remató: “A mí no me gusta perseguir. Me gusta la educación libre”.