María Valenzuela atraviesa un delicado momento de salud, marcado por el dolor físico que le generan diversas afecciones y el impacto anímico de llegar a los 70 años con estas complicaciones. La reconocida actriz, quien cumplió siete décadas el pasado 16 de junio, confesó que el cambio de década la ha "pegado mal" a nivel personal.
María Valenzuela atraviesa un calvario físico a los 70 años y asegura que debe seguir trabajando
A sus 70 años, la actriz María Valenzuela atraviesa un complejo panorama de salud marcado por dolores físicos, pero asegura que debe seguir trabajando.
La artista detalló que padece de artrosis y tiene el "manguito rotador totalmente destrozado", dolencias que le impiden levantar los brazos y realizar actividades cotidianas. A esto se suma un tendón cortado en ambos hombros, lo que la lleva a considerar la posibilidad de una operación para aliviar su sufrimiento.
A pesar de las dificultades y el evidente malestar, Valenzuela se muestra firme en su decisión de continuar trabajando, subrayando la necesidad de seguir adelante a pesar de las limitaciones. "No queda otra: hay que laburar porque si no, no comemos en este país", sentenció la actriz.
El impacto del cambio de década y las dolencias físicas
La actriz confesó que el número 70 le resulta "fuerte" y que el cambio de década la afectó anímicamente de forma significativa. "¡Me quiero matar! Sí, me pegó mal", aseveró en una entrevista reciente, reconociendo que esta situación se entrelaza con sus problemas físicos.
La artrosis y el manguito rotador deteriorado son las principales fuentes de su dolor. "Es re doloroso, no te puedo explicar lo que me duele", describió Valenzuela, detallando que las lesiones le impiden realizar movimientos básicos con sus brazos.
La necesidad de seguir trabajando a pesar de la salud
Ante la consulta sobre si se someterá a una operación, la actriz admitió que es "el tema" y que la situación es "un desastre". Sin embargo, su determinación de no quedarse quieta prevalece sobre el padecimiento.
Valenzuela, quien actualmente recorre el país con la obra teatral "Viudas e Hijos", enfatizó su compromiso laboral como una necesidad imperiosa. "No queda otra: hay que laburar porque, si no, no comemos en este país", sentenció con firmeza, evidenciando la cruda realidad económica que la impulsa a seguir adelante.