Marcelo Tinelli enfrenta uno de sus años más difíciles en lo que respecta al entramado de la estructura de su programa; sin embargo cada noche pone primera y su “Buenas noches América” sigue sonando con la fuerza de siempre.
Marcelo Tinelli: el gladiador
El conductor de Showmatch sigue noche a noche firme en la conducción a pesar de las complicaciones económicas que debe afrontar.
La audiencia sigue acompañando: pese a las dificultades, Showmatch sigue liderando el podio del Rating en una televisión de números rojos y crisis.
Tinelli no cobra el sueldo hace meses, nunca le pagaron la venta del 19% restante de su productora, inmersa en un verdadero pandemónium económico con deudas a proveedores, artística, insumos y personal. El conductor más importante de la televisión puede tener la cabeza con mil preocupaciones por una situación que lo excede, pero en ningún momento flaquea en el día a día de su programa.
Tinelli tiene espalda para eso y años de liderazgo. Pero salir a “comerse la cancha” cuatro veces por semana con un panorama tan adverso no es para cualquiera. Enfrenta un futuro aún incierto: sabido es que el 2018 lo encontrará más ligado que nunca a El Trece a la hora de “bancar” los costos de su ciclo, cosa que ya está pasando ahora. Y con él mismo a la hora de formar una nueva productora que además expanda los horizontes de programación, con posibles ficciones y algún ciclo de verano. Tinelli se refuerza en medio de la tormenta, pero el “hoy por hoy” lo encuentra en medio de un panorama complicado: desde afrontar deuda de taxistas que le hacen un piquete en la puerta de su estudio, hasta la batalla legal que se le avecina con quienes compraron su histórica productora. Sin embargo, lejos de la interna de los medios, está su cercanía con la gente que lo ve cada noche para entretenerse como hace casi 30 años, y que no sabe ni está pendiente de un panorama que no sale al aire.
Ese público quiere show, quiere risas, baile y un animador al cien por ciento. Él lo sabe y lo devuelve cada vez que se abren las puertas de su enorme estudio, como cada noche. Ese Tinelli está intacto aunque la procesión vaya por dentro. Y ese es al que la gente elige como si fuera la primera vez.