Hace algunos años "el corte de pollera" era un clásico en el programa de Marcelo Tinelli. Con el tiempo aquello no fue visto con buenos ojos en medio de los debates por la cosificación de la mujer y el colectivo "Ni una menos". Cosas que antes eran graciosas en la tele hoy ya no se permiten.
Hay que besarse: el fetiche de Tinelli 2017 es que las parejas se coman la boca en cámara
A todos les pide besos apasionados y si los dan tibios, es porque...
El nuevo fetiche de Tinelli, ahora, es hacer que las parejas se besen. "Hay que besarse más" decía Roberto Galán y el pedido/exigencia de beso en cámara es la nueva obsesión del conductor, que como ya analizamos aquí puede salir con cualquier ocurrencia y mejor no decirle que no, cosa que muy pocos se atreven.
"Hay que ser funcional al show" es la frase en la que entra todo concepto para subirse a lo que el conductor de Showmatch proponga al aire. Si te incomoda, es cosa tuya. ¿Quisiste ir al Bailando? Bueno, bancatelá.
Entonces Tinelli quiere que las parejas se besen y hay que besarse. Los más tímidos lo sufren y son blanco de gastadas: Tyago Griffo y Agustín (de Márama) son obligados a besar a sus chicas y tiemblan ante la exigencia del maestro de ceremonias.
Moria besa a quien se le ponga delante; los Guirao Díaz Paladini no tienen problemas, y hasta el Chato Prada, productor del ciclo, tuvo que dejar el control para ir a la pista a besar a su mujer Lourdes Sanchez que exigía en cámara que su marido ya no la besa como antes.
Hasta Piquín besó a Hoppe a instancias de la orden de Tinelli, quien se divierte viendo sufrir a su otro productor estrella y sus múltiples romances.
Ahora a Tinelli se le dio por los besos, chupones, picos y piquitos, con más o menos lengua, pero hay que decirle que sí. Sobre todo los que instalan romances marketineros fuera de la pista para tener previa, después tienen que demostrar que sus romances son ciertos bajo la lupa de las miradas del resto que analizan con qué tanta comodidad o incomodidad besaron en cámara.