El gobierno nacional parece perder el apoyo de una personalidad influyente en twitter. Luciana Salazar expresó ayer su disconformidad con las medidas que anunció anoche el presidente de la Nación, Alberto Fernández, puntualizando en la que tiene que ver con el cierre de escuelas en el AMBA. Al parecer, la rubia había confiado en la palabra de los ministros de Educación, Nicolás Trotta, y la ministra de Salud, Carla Vizzotti, quienes habían coincidido en que la escuela era lo último que se cerraría.
Luciana Salazar le pegó al gobierno por cierre de escuelas
La rubia se diferenció del gobierno nacional después de la cadena nacional de anoche. Luciana Salazar solía apoyar al gobierno.
"Sin clases presenciales de vuelta", escribió en su twitter la ex de Martín Redrado. A estas palabras las acompañó con dos emojis de resignación y tristeza. Su hija Matilda acude a un colegio de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, por lo que esta medida la incluiría y la pequeña se quedaría sin ir a clases presenciales por 15 días al menos. Además, Luciana Salazar disparó una hora más tarde: "Las clases era lo ÚLTIMO!!", como haciendo un reproche a Alberto Fernández.
Por su parte, la modeo aprovechó a retuitear un contenido que subió el científico argentino Facundo Manes con respecto a la suspensión de clases presenciales. Facundo Manes es referente en el estudio de la neurociencias y escribió: "Cerrar las escuelas no debe ser nunca la primera opción ni debe sostenerse en el tiempo más que lo estrictamente necesario", escribió el médico. "No solo está en juego el aprendizaje sino también la salud mental y la integridad física de los chicos", agregó Manes en el twuit que fue replicado por Luciana Salazar.
Por último, Luciana Salazar publicó una tabla que el mismo Ministerio de Educación de la Nación había elaborado para comentar cuántos eran los casos de coronavirus reportados desde que comenzaron las cases, tirando por la borda cualquier argumento que Alberto Fernández quisiera exponer -como lo hizo hoy en una radio diciendo que las "madres se quedaban en la puerta charlando" y "los chicos jugaban a intercambiarse los barbijos".