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Lizy Tagliani se emocionó al recordar a su mamá

Invitada a "PH, Podemos Hablar", Lizy Tagliani recordó la difícil situación económica en la que vivía su madre y admitió que eso la avergonzaba.

Lizy Tagliani volvió el fin de semana pasado a la pantalla de Telefe con Trato hecho y este sábado visitó PH, Podemos Hablar, ciclo en el que se emocionó al recordar a su madre y la difícil situación económica en la que creció.

“Pasen al punto de encuentro los que alguna vez pasaron hambre o estuvieron cerca”, dijo Andy Kusnetzoff, conductor del ciclo de Telefe, provocando la declaración de Lizy Tagliani.

“No recuerdo haber pasado hambre yo, sí tenía muchos deseos de comer algunas cosas. Con el tiempo descubrí que mi mamá pasó mucha hambre para que yo no la pase. Ella estaba todo el día con el mate y nunca la vi comer”, comenzó diciendo la conductora de Trato hecho.

Lizy Tagliani se emocionó al recordar a su mamá
Lizy Tagliani se emocionó al recordar a su mamá

Lizy Tagliani se emocionó al recordar a su mamá

“Dormíamos juntas en una casita y escuchaba ruidos (de su panza) y no sabía que era de hambre. No registrar eso es una angustia tremenda y llegó un momento donde yo tenía vergüenza de mi mamá porque era gorda y porque éramos pobres”, reconoció Tagliani.

Notablemente afectada, la conductora recordó que hacía cuando salía con su madre para que no la vieran junto a ella.

“Íbamos a comprar y yo caminaba un poco más atrás porque estaban mis compañeros. Creo que eso me va a dar culpa siempre y creo que no lo voy a poder resolver nunca porque no tuve la posibilidad de decírselo”, sostuvo Lizy Tagliani entre lágrimas.

“Mi mamá me daba un papelito con las cosas que tenía que comprar y estaban mal escritas. Entonces yo lo escondía porque me daba vergüenza que no sepa escribir, no lo hacia conscientemente", agregó la invitada de PH, Podemos Hablar.

Y luego recordó lo que hacía su fallecida madre para protegerla: "Con mi mamá pasamos mucho solas en una pieza, con un techo de chapa de cartón y un candado que ponía para protegerme por el barrio en el que vivíamos donde a las 2 de la mañana te abrían la puerta y mi mamá me escondía en un ropero”.