Lizardo Ponce fue uno de los que capitalizó el aislamiento obligatorio y utilizó las redes sociales para catapultarse a la fama. Fue sin dudas una de las revelaciones del 2020. Paso de estar en el detrás de escena de ShowMatch a la pista central del Cantando 2020 hasta ser eliminado por el posterior campeón, Agustín Cachete Sierra. Detrás de esas hazañas hay una historia de desarraigo y valentía, de amor familiar y confianza, que se animó a contar en una entrevista.
Lizardo Ponce se quebró al aire al hablar de su familia
El influencer Lizardo Ponce contó sobre sus primeros pasos en el mundo artístico en Córdoba y lloró cuando recordó momentos familiares complicados.
Antes de comenzar la entrevista pasaron un video donde su familia le dejó algunos mensajes emotivos. Su hermana Milagros fue la primera en valorar sus cualidades: “Sos auténtico y generoso, estás siempre cerca a pesar de la distancia”.
Luego fue el turno de su mamá Carina, su hermano Matías y sus sobrinos, lo que provocó la primera emoción fuerte de Lizardo. “Santino es mi sobrino, mi ahijado, tiene autismo, me cuesta a la distancia estar lejos de él, no poder acompañarlo y seguirle los pasos. Cada vez que voy está mas grande, mejorando en un montón... Siento que aprendemos todos de él todo el tiempo”, sostuvo Lizardo Ponce entre lágrimas.
Luego Martín le habló a su hermano Lizardo a través de la cámara y tuvo palabras muy emotivas: “Siempre mantuviste tus valores y tu humildad y demostraste ser una buena persona. Queremos decirte que todos los días te extrañamos, te esperamos siempre y te queremos”.
LIzardo se quebró al ver a Juan Cruz, el hijo de su hermano nacido durante la cuarentena. “Lo pude conocer hace poco, me perdí la primera parte”, señaló Lizardo Ponce, contando una historia en la que seguramente se vean reflejadas tantas familias alejadas por la cuarentena.
Para finalizar recordó el apoyo que recibió de parte de su familia en los inicios en Buenos Aires. “Mi papá me dio mucha fuerza para ser quien soy en todo sentido. Nada me pone más feliz que estén contentos y que sientan que todo valió la pena. Les costó dejarme ir, obviamente por lo afectivo, pero también por lo económico. Me deja tranquilo ese orgullo, porque lo siento de verdad”, cerró.