Este miércoles fue la tercera emisión de El Club de las Divorciadas, el ciclo que comenzó esta semana por la pantalla de El Trece y conducido por Laurita Fernández. En el espacio, la conductora contó cómo hace para descargar cuando está triste.

Laurita Fernández solicitó a las mujeres del show que cada una en su respectiva pizarra, cómo hacen para sobrellevar la tristeza: “¿Cómo descargan? Cuando una está así, ¿qué hacen? No revolear un cenicero, no vale esa opción, pero sí otras cosas que hacen para descargar”.

Una dijo que lo único que hace es llorar, mientras que otra de las participantes explicó que su método consiste en revolear todo lo que tenga a mano. Otra indicó: “Vos llorás, escuchás música triste y meditás mucho”, y eso hizo recordar a Laurita Fernández lo que hace: escuchar a Ricardo Arjona.

En ese momento, la conductora de El Club de las Divorciadas, Laurita Fernández soltó: “Yo sabés que mando mucho Ricardo Arjona, todo el tiempo”.

Engañó a su novio con su suegro

La participante fue al nuevo programa de El Trece conducido por Laurita Fernández, y comentó: “Soy Yael, tengo 29 años, estuve en pareja conviviendo durante tres años, y por un error lo perdí. Empecé a tener una atracción por mi suegro, nos hablábamos mucho, teníamos demasiada buena onda. Y, en algún momento, me empecé a confundir, cuando me quedé sin trabajo y no sabía qué hacer”.

Después, la joven participante de El Club de las Divorciadas, reveló: "Cuando la familia de él se entera, estalló todo, y me terminé quedando sin el pan y sin la torta. Yo era maquilladora hasta que empezó la pandemia y ahí pasé a trabajar en una plataforma online vendiendo contenido erótico. Nunca me imaginé todos los problemas que iba a tener después de mandármela. Como dejar de hablar con mi papá, porque se enteró de lo que pasó, problemas laborales, hostigamiento por redes sociales. Lo único que quiero es que me dejen seguir en paz y tranquila con mi vida”.

Yael Radeland contó el drama familiar: “Yo estaba en pareja con mi novio, durante más de dos años, y siempre tuvimos buena relación con mi suegro, que se separó de su esposa, a quien ni siquiera la conocí. Teníamos una buena relación con mi novio, y empezamos a tener problemas de pareja como que, cuando llegaba, él estaba cansado. Y, con mi suegro, en cambio, sentía que podía hablar de un montón de temas que con mi novio no. Él es músico y me re enganchó ese lado”.