La cantante Gladys "La Bomba Tucumana" sorprendió a todos los invitados de Almorzando con Mirtha Legrand al confesar algo que sufre a nivel sexual y por lo cual tomó la decisión de implantarse un chip.
Gladys La Bomba Tucumana hizo una sorprendente revelación
La cantante Gladys La Bomba Tucumana habló de una particular condición sexual que la llevó a implantarse un chip
"Me puse un chip sexual en Tucumán, no para tener más deseo, sino que en mi caso y por mi edad ya no tengo mis ciclos y entré en una etapa de pre menopausia. Yo tenía muchos calores", confesó la cantante. "Es una pequeña incisión chiquita que te hacen arriba de la cintura y este chip libera hormonas. Libera la cantidad de estrógeno necesario para estar bien".
"¿Sentís cambios?", le consultó Jey Mammón. "Aprovecho para decirle al doctor que comencé a sentir calores de nuevo. Me lo puso hace muy poquito. Me hice los estudios y hormonalmente estoy muy mal. Hice un tratamiento muy largo como de 10 años y la verdad es que ya no quería tomar más hormonas", declaró Gladys.
"¿Se te avivó el deseo sexual?", preguntó Juanita Viale. "Nada, además estoy sola. Siempre fui una persona muy rara en la parte sexual. Soy muy asexuada. Me encantaría ser 'tucutún, tucutún', pero nada", agregó la cantante entre risas.
Gladys además habló del estado de salud de su madre. La Bomba Tucumana reconoció que cuando se encontraba en Tucumán no se despegaba ni un segundo de su querida madre. “Yo no salía, no hacía nada, cuando estaba en en mi casa estaba todo el tiempo encima de ella y la verdad que la extraño muchísimo, aprovecho tu programa para mandarle un beso enorme y decirle que la amo, y a las chicas que la cuidan gracias por ese amor. Yo vivo por ellos, por mi madre y por mi hijo, es por ellos que respiro, nada más”. Dijo la cantante.
Y concluyó: “Siempre estamos haciendo videollamadas y las enfermeras me la muestran, me la ponen bonita. Tarda un buen rato hasta que se da cuenta que soy yo, yo le hablo, mamita, te extraño, soy yo Gladys, me conoce y ella tarda un rato hasta que me responde y yo me quiero meter por el teléfono.